(CNN Español) -- El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso dijo que más de 900 soldados de Ucrania que se rindieron en la planta siderúrgica de Azovstal en Mariúpol desde el 16 de mayo han sido enviados a un centro de detención preventiva.

La portavoz del Ministerio, Maria Zakharova, dijo este miércoles que un total de 959 soldados ucranianos, incluidos 51 con heridas graves, se habían rendido en el transcurso de dos días.

Reafirmó que los heridos están recibiendo tratamiento en el hospital de Novoazovsk, en la autoproclamada República Popular de Donetsk (RPD), mientras que los demás fueron enviados a un centro de detención preventiva en Olenivka, una ciudad cercana a las líneas del frente pero en territorio controlado por la RPD.

La parte ucraniana no ha facilitado información actualizada sobre el número de personas que han abandonado Azovstal ni sobre el estado de las negociaciones para su intercambio por prisioneros rusos.

Amnistía Internacional ha declarado que los soldados ucranianos que se han rendido en la planta siderúrgica no deben ser maltratados y deben tener acceso inmediato a la Cruz Roja Internacional.

"Las autoridades competentes deben respetar plenamente los derechos de los prisioneros de guerra de acuerdo con los convenios de Ginebra", ha declarado Denis Krivosheev, director adjunto de Amnistía para Europa Oriental y Asia Central.

Mantener cerrados los puertos en Ucrania es una "declaración de guerra" a la seguridad alimentaria mundial, dice el jefe del PMA

Si no se abren los puertos cerrados en Ucrania para el envío de cereales, millones de personas estarán al borde de la inanición, afirmó el director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA).

"No abrir los puertos será una declaración de guerra a la seguridad alimentaria mundial, que provocará la desestabilización por hambruna de las naciones, así como una migración masiva por necesidad", dijo David Beasley este miércoles, en su intervención en una reunión sobre seguridad alimentaria en las Naciones Unidas organizada por el secretario de Estado estadounidense Antony Blinken.

"Es absolutamente esencial que permitamos la apertura de estos puertos porque no se trata solo de Ucrania. Se trata de los más pobres entre los pobres de todo el mundo, que están al borde de la inanición mientras hablamos", añadió Beasley.

"Así que le pido al presidente Putin, si tiene algún corazón, que abra estos puertos. Por favor, asegure a todos los interesados que los pasos estarán despejados para que podamos alimentar a los más pobres entre los pobres y evitar la hambruna, como hemos hecho en el pasado, cuando las naciones en esta sala han dado un paso adelante juntas", dijo el jefe del PMA.

Señaló que Ucrania es una nación que cultiva suficiente grano para alimentar a 400 millones de personas y que ahora está fuera de producción.

Es "crítico" que estas granjas vuelvan a funcionar, que los camiones, trenes y barcos puedan moverse de nuevo, añadió, subrayando que "el tiempo se acaba".

El miércoles, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, también abordó cómo la guerra en Ucrania, además de otras crisis mundiales, "amenaza a decenas de millones de personas con la inseguridad alimentaria, la malnutrición, el hambre masiva y la hambruna."

"Hay suficientes alimentos en nuestro mundo para todos, pero debemos actuar juntos, urgentemente y con solidaridad", dijo Guterres.

Biden se reunirá con los líderes de Finlandia y Suecia después de que sus naciones soliciten entrar en la OTAN

El presidente Joe Biden tiene previsto reunirse con los líderes de Finlandia y Suecia este jueves como parte de una muestra de apoyo de Estados Unidos después de que ambas naciones presentaran sus solicitudes formales para convertirse en miembros de la OTAN.

El asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, dijo a los periodistas el miércoles que la reunión con el presidente finlandés, Sauli Niinistö, y la primera ministra sueca, Magdalena Andersson, en Washington, permitirá a las tres naciones "coordinar el camino a seguir" y "comparar notas" sobre el paso.

Las candidaturas de Suecia y Finlandia para ingresar en la OTAN se producen en respuesta a la guerra de Rusia contra Ucrania, que suscitó preocupaciones de seguridad en toda la región. Sus propuestas de adhesión a la alianza marcan una dramática evolución en la seguridad y la geopolítica europeas.