Es un hecho: el coronavirus ha matado a más estadounidenses que la pandemia de la llamada "gripe española" de 1918. 

Y es que a pesar de los increíbles avances en el conocimiento científico que se han conseguido desde entonces, el COVID-19 es letal y tiene a Estados Unidos y a otras partes del mundo en alerta constante.

Pero aún podemos colaborar juntos como comunidad para detener los contagios de la variante delta de rápida propagación y de paso, evitar también que esta temporada de influenza cobre alguna víctima.

Así que si aún no se ha vacunado, ¡hágalo cuanto antes!