Rusia evacúa el pueblo donde explotó un arma nuclear secreta. Tras la matanza, la radiación se ha disparado

Los residentes de Nyonoksa, un pueblo ruso cercano al sitio donde tuvo lugar una explosión nuclear la semana pasada, están siendo evacuado por las autoridades, han reportado varios medios internacionales.

De acuerdo con el sitio de noticias web The Independent, las autoridades rusas le han pedido a los residentes de la villa que “dejen el territorio”.

Según el servicio meteorológico estatal ruso, los niveles de radiación en la ciudad de Severodvinsk fueron 16 veces superiores a lo normal después de lo que los funcionarios dicen que fue una explosión durante una prueba del motor de un cohete en una plataforma marítima.

Los medios rusos han especulado que el arma que se estaba probando era el SSC-X-9 Skyfall, conocido en Rusia como Burevestnik, un misil de crucero de propulsión nuclear que el presidente Vladimir Putin introdujo al mundo en un breve segmento animado durante un discurso el año pasado.

“Hemos recibido una notificación… sobre las actividades planeadas de las autoridades militares. Por lo tanto, se le pide a los residentes que salgan del territorio comenzando el 14 de agosto”, han informado las autoridades de Severodvinsk, según la agencia de noticias Interfax.

El anuncio se da luego de que el gobierno ruso manejara el accidente con secretismo y detalles contradictorios en los primeros días.

La compañía estatal rusa de energía nuclear Rosatom ha dicho que el incidente tuvo lugar cuando lo ingenieros en Arkhangelsk estaban probando una “fuente de energía de isotopos nucleares” para el motor de un cohete.

En el accidente muerieron cinco científicos y ha despertado dudas y miedos sobre el programa secreto de armas nucleares ruso, ha agregado The Independent.

La agencia rusa de noticias TASS ha dicho que los médicos que atendieron a las víctimas del accidente fueron transladados a Moscú, la capital, para ser evaluados.

TASS ha añadido que los doctores firmaron un acuerdo de confidencialidad que no les permite divulgar detalles del incidente.

El Ministerio de Defensa ruso había informado inicialmente que la explosión en el campo de pruebas de la armada, cerca de la aldea de Nyonoksa, en el noroeste de Arkhangelsk, mató a dos personas e hirió a otras seis.

No obstante, Rosatom luego aclaró que el número total de víctimas fatales fue cinco y que tres habían resultado heridas.

Después de la explosión, las autoridades rusas también cerraron parte de la Bahía Dvina en el Mar Blanco durante un mes, en lo que podría ser un intento de evitar que personas ajenas vean una operación para recuperar los restos de misiles.

Los funcionarios de emergencias le habían pedido a todos los trabajadores que se quedaran adentro y cerraran las ventanas.

Alexei Likhachev, el director ejecutivo de la compañía estatal rusa de energía nuclear Rosatom, ha afirmado que los hombres “murieron trágicamente mientras probaban un nuevo dispositivo especial”.

La explosión causó un aumento en los niveles de radiación en una ciudad cercana llamada Severodvinsk, según se conoció en un comunicado divulgado en el sitio web de las autoridades locales. No obstante, el comunicado fue luego eliminado.

Un oficial del instituto Sarov, donde se llevaban a cabo las investigaciones sobre el supuesto dispositivo, dijo en un video que los niveles de radiación habían aumentado al doble de los niveles normales por menos de una hora y que no se había detectado contaminación duradera.

Sin embargo, las declaraciones contradicen al ejército ruso, el cual había dicho que los niveles de radiación eran normales.

La noticia de la explosión ha llevado a que las personas que residen en áreas cercanas al lugar del incidente hagan uso de las pastillas de yodo para evitar que la glándula tiroides absorba la radiación.

La explosión es el último incidente en una serie de accidentes nucleares mortales que han involucrado a personal ruso. Las explosiones masivas a principios de la semana pasada en un depósito militar siberiano mataron a una persona, hirieron a 13, y forzaron la evacuación de 16.500 de sus hogares.

En julio, 14 marineros murieron en un incendio a bordo de un submarino de propulsión nuclear en el mar de Barents en un incidente sobre el cual los funcionarios inicialmente se negaron a comentar. Un alto funcionario naval dijo después que los hombres dieron sus vidas evitando una «catástrofe planetaria».

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