La primera jornada histórica del juicio político a Trump revela nuevos detalles incriminatorios

Esta mañana han comenzado en el Capitolio de Washington

las audiencias públicas en el juicio político lanzado por los demócratas en la Cámara de Representantes para apartar a Donald Trump de la Casa Blanca.
La jornada, televisada e histórica, inició tras la intervención de demócratas y republicanos, con el testimonio de George Kent y William Taylor.

¿Quiénes testifican este miércoles?

George Kent es el subsecretario adjunto de Asuntos Europeos y Euroasiáticos, y William Taylor el exembajador en Ucrania.

Taylor reemplazó a Marie Yovanovitch, la exembajadora en Ucrania, quien ha testificado, junto a otros funcionarios del Departamento de Estado, que la sacaron repentinamente de su cargo porque se negó a llevar a cabo “una política extranjera secreta” con Ucrania, que incluía investigar a Hunter Biden.

¿Qué dice el presidente?

Trump, por su parte, publicó un vídeo en su cuenta de la red social Twitter en el que dice que esta es “la estafa política más grande de la historia de Estados Unidos”.

“Están tratando de detenerme, porque estoy luchando por ti. Y nunca dejaré que eso suceda”, escribió.

¿De qué se le acusa a Trump?

Los demócratas dicen que Trump ha utilizado su cargo para su propio beneficio político al pedirle a Ucrania que investigue a su rival en las elecciones de 2020, el exvicepresidente Joe Biden, a cambio de ayuda financiera y militar.

Los testimonios:

La audiencia pública la dirige el presidente del comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, el demócrata Adam Schiff, quien también ha dirigido hasta el momento el proceso a puerta cerrada en las últimas semanas.

Esta es la cuarta vez que un presidente es sometido a juicio político por el Congresotras Andrew Johnson en 1868 y Bill Clinton en 1998, que fueron exculpados, y Richard Nixon en 1974, que dimitió antes de concluir el proceso.

Los representantes republicanos Elise Stefanik, Jim Jordan y Michael Conaway han interrumpido esta mañana la audiencia para exigir que también testifiquen otras seis personas. Jordan pidió específicamente que testificara el denunciante secreto, y dijo que Schiff conocía su identidad. Schiff negó conocer la identidad de esta persona, que está protegida por la Ley de Protección de Denunciantes aprobada en 1989.

Sin embargo, Trump ha pedido repetidamente conocer la identidad del informante.

Kent testificó que estaba alarmado por la campaña de Rudolph Giuliani, el abogado personal del presidente, para expulsar a Yovanovitch, y los intentos de “desarrollar investigaciones con motivaciones políticas”.

Además, testificó que el gobierno cree que los fiscales de Ucrania aceptaron sobornos para cerrar un caso criminal contra el fundador de Burisma. Esta es la corrupción de la que los republicanos acusan a Biden: dicen que el exvicepresidente uso su posición en el gobierno para presionar (sobornar) a la fiscalía ucraniana para que no investigara a su hijo Hunter. No ha habido ninguna investigación que corrobore estas acusaciones.

“Al presidente le importan más las investigaciones a Biden”

En su declaración introductoria, Taylor reveló información que no tuvo al momento de su testimonio a puerta cerrada. Taylor dijo que en una conversación del 26 de julio entre Trump y el embajador a la Unión Europea Gordon Sondland, la cual oyó un asistente de Taylor.

Tras terminar la llamada entre Trump y Sondland, el asistente le preguntó al embajador qué pensaba el presidente sobre Ucrania. “El embajador Sondland respondió que al presidente Trump le importa más las investigaciones a Biden, por las que estaba presionando Giuliani”.

La directiva había venido “del presidente”

Taylor testificó que “me quedé asombrado” cuando escuchó a un funcionario de la Oficina de Gerencia y Presupuesto (OMB, en inglés) decir que la ayuda militar a Ucrania estaba siendo retenida. “Los ucranianos luchaban contra los rusos y contaban con la garantía del apoyo de Estados Unidos”, dijo.

El funcionario de la OMB le dijo a Taylor que la directiva de retener la ayuda había venido “del presidente” hacia el jefe de gabinete de la OMB.

Taylor dijo que le expresó a Sondland su preocupación por un potencial quid pro quo, término latino que puede traducirse si tú me das, yo te doy.

“A mediados de julio se me hizo evidente que la reunión que el presidente Zelenskiy quería estaba condicionada a las investigaciones a Burisma y a la supuesta interferencia de Ucrania en las elecciones estadounidenses de 2016”, dijo Taylor.

El presidente Trump ha tratado de desacreditar a Taylor como un “Never Trumper”, una persona anti-Trump y la Casa Blanca ha dicho que su testimonio no es válido porque está basado en testimonios de terceros.

¿Por qué se está investigando a Trump? ¿Cómo comenzó todo?

Este proceso comenzó en septiembre, luego de que se conociera una denuncia de un informante cuya identidad no se ha hecho pública (whistleblower, en inglés) sobre una posible ilegalidad cometida por Trump en una conversación telefónica en julio con el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskiy.

Trump pidió a Zelenskiy que investigara las supuestas prácticas corruptas de Hunter Biden, hijo de Joe Biden, según desveló el resumen de la transcripción de la llamada hecha pública por la Casa Blanca tras conocerse la denuncia. Según la denuncia, a cambio de las investigaciones Trump aprobaría ayuda militar de millones de dólares que supuestamente estaba siendo retenida para lograr su apoyo.

En cuestión no está que Trump hiciera esa petición, porque aparece en la transcripción publicada por la Casa Blanca (no se conoce si fue editada o se borraron partes de la conversación, sin embargo). La clave del juicio político es si la presionó a Ucrania condicionando la ayuda económica a la investigación, el llamado quid pro quo.

Trump y sus abogados han negado que existiera quid pro quo. El presidente ha dicho que la llamada “fue perfecta”, es decir, no conllevó ilegalidades.

El informante además denunció que el presidente, los abogados de la Casa Blanca y otros miembros del Gobierno encubrieron los rastros de esta llamada y las violaciones evidenciadas en ésta. Y que pudo haber otras llamadas antes también comprometedoras, archivadas todas en un servidor secreto altamente clasificado.

El informante

Los demócratas, que desde enero controlan la Cámara de Representantes, vieron en esta conversación la evidencia definitiva para lanzar un proceso de destitución (impeachment, en inglés) contra el presidente por corrupción y obstrucción a la justicia. Así lo dijo la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, quien le aseguró esta semana a Noticias Telemundo: “No tuvimos otra opción que responsabilizarlo”.

Anteriormente Pelosi se había resistido a iniciar este proceso, pese a presiones de otros demócratas, incluidos candidatos para representar al partido en las elecciones presidenciales de 2020, y pese a los hallazgos de la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la interferencia rusa en las elecciones de 2016.

Anteriormente Pelosi

Una vez iniciado el proceso, los comités de Inteligencia, Asuntos Exteriores y Judicial han llevado a cabo numerosas audiencias a puerta cerrada, entrevistando a funcionarios del Departamento de Estado y otros oficiales. Representantes republicanos han participado también en estas sesiones, pese a que este partido ha intentado obstaculizar la investigación. Trump ha ordenado que ningún oficial de la Casa Blanca preste testimonio ante el Congreso aunque éste lo requiera.

Este miércoles es la primera vez que el pueblo estadounidense puede ver de primera mano estas audiencias en sus televisores, celulares o computadoras, lo que puede influir gravemente en el resultado de las elecciones de 2020. Además, si más estadounidenses comienzan a apoyar destituir a Trump, eso a su vez puede influir en los miembros del Congreso que tendrían el poder de decidir el destino del presidente.

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