Evo Morales llega a México tras tenso viaje con países que le cortaron el paso al avión militar

Evo Morales ha llegado este martes a México, que le ha concedido asilo político por razones humanitarias tras su renuncia forzada como presidente de Bolivia el domingo presionado por el Ejército y multitudinarias protestas que ya dejarón al menos 4 muertos. Morales ha volado en un avión militar mexicano que ha tenido que sortear la prohibición de sobrevolar el espacio aéreo de varios países.

 

“Quiero decirles que estamos muy agradecidos porque el presidente de México y el pueblo boliviano me salvó la vida”, dijo Morales a la prensa tras bajar del avión militar que lo trasladó a Ciudad de México, donde fue recibido por el canciller mexicano, Marcelo Ebrard.

Morales voló desde Bolivia hasta Asunción (Paraguay), donde permaneció cuatro horas esperando en tierra el permiso para sobrevolar un país vecino y alcanzar así el mar y desde allí México.

Fue “un periplo” y “como un viaje por la política latinoamericana y cómo se toman las decisiones y los riesgos que se corren”, según ha informado esta mañana el secretario mexicano de Exteriores, Marcelo Ebrard, antes de que Morales llegara a territorio mexicano.

Perú autorizó que el avión sobrevolara su territorio para llegar a por Morales, pero Bolivia no le permitió aterrizar. Tras esperar varias horas en Lima, las Fuerzas Aéreas bolivianas le franquearon finalmente el paso, “lo cual también dice quién tiene el poder en Bolivia”, indicó Ebrard.

Una vez en Bolivia, fue Perú el que les dijo que no podían regresar a través de su espacio aéreo. “Fue muy difícil y muy tenso porque en el aeropuerto donde estaba Evo ya había seguidores y simpatizantes de él”, ha explicado Ebrard, “y dentro, las Fuerzas Armadas”.

México buscó entonces “un plan B”, y contactó con Paraguay, que, con el apoyo del presidente electo argentino, Alberto Fernández, le permitió volar hasta allí y repostar combustible. “Por un milimétrico espacio se le dio la salida” al avión desde Bolivia, y voló a Asunción. Entonces Perú le permitió sobrevolar su territorio pero no repostar. Al no poder pasar por Brasil ni volver a Bolivia, el aparato finalmente cruzó Ecuador y de allí al mar y a México.

“La última vicisitud es que hubo que rodear Ecuador porque estando en vuelo les dijeron que no les permitían cruzar el espacio aéreo. Hubo que rodear para entrar en aguas internacionales y poder continuar el vuelo”, añadió Ebrard.

“Hermanas y hermanos, parto rumbo a México, agradecido por el desprendimiento del Gobierno de ese pueblo hermano que nos brindó asilo para cuidar nuestra vida”, escribió el ya ex presidente boliviano en la red social Twitter poco después de despegar, “me duele abandonar el país por razones políticas, pero siempre estaré pendiente. Pronto volveré con más fuerza y energía”

Morales renunció al poder este domingo tras un informe de la Organización de Estados Americanos sobre graves irregularidades en el proceso electoral.

El principio de su mensaje reiteró sus denuncias de que fue objeto de un golpe de Estado, para privarle de su cuarta victoria electoral consecutiva en las urnas el pasado 20 de octubre.

El Gobierno mexicano ha rechazado las presiones de las Fuerzas Armadas bolivianas para forzar la salida de Morales y le ha ofrecido asilo a más de una veintena de funcionarios de ese país.

“Latinoamérica ha sido testigo de lamentables y violentos acontecimientos en los que el orden constitucional se rompe y autoridades democráticamente electas se ven obligadas a abandonar todo para proteger su vida y su seguridad”, dijo Ebrard.

México ofreció asilo al mandatario tras considerar que su vida corre peligro, y calificó su salida de golpe de Estado.

Mientras tanto, en Bolivia la Asamblea Legislativa fue convocada a una sesión en la tarde de este martes para elegir al sucesor de Morales.

Al respecto, la senadora opositora Jeanine Añez, que asumirá la presidencia del Senado, dijo que fueron convocados los legisladores para aprobar la carta de renuncia de Morales y “definir la sucesión”.

“El país vive momentos dramáticos y todos los parlamentarios tenemos la obligación de dar certezas”, dijo Añez en rueda de prensa ante las dudas sobre la llegada al Parlamento de los legisladores del partido de Morales -el Movimiento al Socialismo (MAS)- debido a la inseguridad en la ciudad por las protestas. El MAS es el partido mayoritario en la Asamblea.

En las calles, la tensión sigue más que presente con movilizaciones activas a la espera de la elección del sucesor de Morales. Unas protestas que hoy sumaron su cuarta víctima mortal, tras la muerte del comandante de la unidad de operaciones especiales de la Policía de La Paz, que sufrió un accidente en una autopista de la ciudad cuando trataba de controlar unas protestas.

El coronel Herbert Antelo, comandante de la Unidad Táctica Operativa Policial (UTOP) de La Paz, sufrió el accidente al intentar esquivar un cartucho de dinamita y chocar contra un minibús, según versiones policiales.

El uso de dinamita por parte de los manifestantes es habitual durante los disturbios que se registran en Bolivia desde el 20 de octubre, cuando la oposición denunció la existencia de un fraude en las elecciones presidenciales.

Bolivia vive un vacío de poder desde el domingo en la tarde cuando, tras más de 13 años en el poder, Morales renunció acorralado por las protestas luego de los polémicos comicios del 20 de octubre de los que adjudicó la victoria.

La Paz parecía una ciudad sitiada. Las patrullas del ejército en las calles evitaban los ataques de grupos violentos que la víspera quemaron varias unidades policiales en La Paz y Cochabamba y saquearan propiedades privadas y comercios. Cientos de vecinos amanecieron en medio de barricadas para protegerse de posibles ataques y el transporte público es casi inexistente.

“Ha sido una noche de miedo. No pude dormir, me pasé rezando”, dijo a The Associated Press Yorka López, un ama de casa que salió temprano para repartir café caliente entre sus vecinos en la calle, en su mayoría jóvenes.

“La policía fue rebasada”, dijo la víspera el comandante general de esa fuerza, Yuri Calderón. Ante la situación el ejército fue llamado a ayudar a restablecer el orden público.

“Vamos a ayudar a controlar a estos grupos vandálicos violentos que están sembrando terror en la población”, dijo la víspera el jefe de las fuerzas armadas, William Kalimán.

Las protestas estallaron hace 20 días tras acusaciones de fraude electoral a favor de Morales, que buscaba su reelección para un cuarto mandato. El informe de una auditoría electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) encontró irregularidades, cuestionó la mayoría reclamada por el dirigente y recomendó nuevos comicios, lo que desencadenó los hechos que precipitaron la dimisión del mandatario.

Morales acusó a los opositores de haber consumado un golpe de Estado en su contra mientras éstos afirmaron que se trató de un movimiento social que se alzó en contra del fraude.

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