Esta enfermedad de transmisión sexual afecta a millones de personas. La vacuna está más cerca

La primera vacuna contra la clamidia que se prueba en humanos es segura y puede proteger contra la infección bacteriana de transmisión sexual más común en el mundo. Los equipos de investigación en Dinamarca y el Reino Unido informaron los hallazgos este lunes de su ensayo clínico de fase uno en The Lancet Infectious Diseases.

«Por supuesto, la investigación aún está en sus inicios», explicó el autor del estudio Frank Follmann, director del departamento de inmunología de enfermedades infecciosas del Statens Serum Institut en Dinamarca. «Pero estamos muy contentos. Encontramos una respuesta sólida», añadió.

Su equipo probó la vacuna en 35 mujeres que no estaban infectadas con clamidia. y algunas recibieron un placebo. Todas las mujeres que recibieron la vacuna mostraron una respuesta inmune, en comparación con las que recibieron la vacuna placebo. «Esperamos que este sea el primero de muchos ensayos, para poder medir la eficacia en el mundo real», afirmó Follmann a NBC News.

Los expertos en enfermedades infecciosas advierten de que la vacuna experimental es prometedora porque parece apuntar a la infección bacteriana donde se esconde: dentro de las células. Pero todavía no prueba que la vacuna sea efectiva para prevenir las transmisiones. De momento, el mejor método de prevención es el uso adecuado de condones.

«Muchas de las vacunas actuales que se usan en las personas inducen principalmente a una respuesta de los anticuerpos», señaló el Dr. Toni Darville, jefe de enfermedades infecciosas pediátricas del Instituto de Investigación Infantil de la Universidad de Carolina del Norte, que no participó en el estudio. «El problema con la clamidia es que vive dentro de las células y se replica dentro de las células. Realmente se necesita una respuesta de células T para combatir esta infección».

Solo en 2017 hubo más de 1,7 millones de casos de clamidia en los Estados Unidos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. La mayoría de los 200.000 casos diagnosticados cada año ocurren en jóvenes. «Hasta el 10 % de los adolescentes y adultos jóvenes sexualmente activos están infectados con clamidia», dijo Darville. 

¿Cómo se esconde la clamidia? 

La infección se trata fácilmente con antibióticos, pero muchas personas pueden pasar años sin tratamiento porque la enfermedad acecha sin ser detectada dentro del cuerpo sin causar síntomas en aproximadamente las tres cuartas partes de las personas infectadas.

«La clamidia es experta en la ocultación», comentó Follmann. «Las personas pueden portar clamidia sin saberlo y transmiten las infecciones a otras parejas». Solo se descubre a través de la detección, cuando una mujer joven va al médico para el control de la natalidad u otro tratamiento.

Esta es la razón por la cual una vacuna administrada con mucha anticipación ante cualquier posible transmisión sería una bendición para la salud pública y, en particular, para la salud de las mujeres.

En aproximadamente 1 de cada 6 casos, la infección viaja por el cuello uterino de una mujer, lo que la convierte en una causa principal de enfermedad inflamatoria pélvica de transmisión sexual. Con el tiempo, puede cicatrizar las trompas de Falopio, aumentar el riesgo de embarazos ectópicos o causar infertilidad. Y la evidencia emergente sugiere que las infecciones por clamidia repetidas pueden estar relacionadas con el cáncer de ovario.

«Es un pequeño subconjunto de mujeres que desarrollan estas complicaciones a largo plazo, pero cuando tienes millones de personas infectadas, esos números se acumulan», dijo Darville. «Es posible que tengas esto cuando tengas 16 o 18 años, y luego cuando tengas entre 20 y 30 años, eres infértil y no sabes por qué. Y es porque tenía clamidia hace años «, aseguró Darville a NBC News.
La vacuna experimental contra la clamidia tiene un largo camino por recorrer antes de que esté disponible. Debe probarse en muchas más personas y durante un período de tiempo más largo para evaluar su seguridad y eficacia.

«Mi esperanza sería combinarlo con la vacuna contra el VPH (Virus del Papiloma Humano) y administrarlo de la misma manera, al mismo tiempo», dijo Darville. La vacuna contra el VPH se dirige a las cepas del virus del papiloma humano responsables de la mayoría de los cánceres cervicales y las verrugas genitales. «La vacuna contra el VPH previene el cáncer. Esta vacuna prevendría la infertilidad», concluyó Darville.

376 millones de personas en el mundo son diagnosticadas al año de infecciones de transmisión sexual (ITS), según el último estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta cifra que se dispara en verano debido al aumento de relaciones sexuales con parejas esporádicas.

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