Se trata de Roberto Beristain, un mexicano que hace casi 20 años ingresó ilegalmente a los Estados Unidos y está a punto de ser deportado por las autoridades en el marco del endurecimiento de las normas migratorias por el presidente Donald Trump.

Beristain es dueño de un restautante de carnes, el vivía en Indiana con su esposa Helen y sus tres hijos. Su primera deportación fue en el año 2000 por un juez de Nueva York, ya que en un viaje en donde visitaría las cataratas del Niàgara cruzó la frontera con Canadá por error y los agentes descubrieron que vivía en los EEUU sin documentos.

El hombre pese a la orden otorgada decidió seguir permaneciendo en el país ya que su esposa se encontraba embarazada.

Al tiempo, Beristain obtuvo un permiso de trabajo, licencia de conducir y una tarjeta de seguridad social. Pero ahora la realidad a la que se enfrentan es totalmente distinta.

Con la llegada de Donald Trump al poder y las modificaciones de las normas de deportación, el mexicano fue arrestado cuando se presentó a su cita de rutina con los oficiales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, el pasado 6 de febrero.

Su esposa Helen afirmó haber votado a Trump en las pasadas elecciones, y que se siente engañada por los planes del presidente. “Dijo que la gente buena no sería deportada, que la gente buena sería tenida en cuenta” fueron las palabras de la mujer quien además agregó que creyó que el Presidente solo deportaría asesinos, vendedores de drogas y criminales. “Uno quiere sentirse seguro cuando sale de casa, por eso voté al señor Trump” dijo.

Beristain se encuentra bajo custodia del ICE y se espera que prontamente lo trasladen a México. Según el abogado de la familia, la deportación será realizada el día viernes.

La familia se lamenta ya que quieren quitarles a un padre, un marido y a su sostén principal.

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