En Nebraska Medicine hay ahora un memorial permanente para recordar a un médico que perdió la vida ante la crisis del Ebola.

Se trata del doctor Martin Salia, una persona valiente y que daba su vida por los demás. Murió en el hospital de Nebraska en 2014 poco después de llegar para el tratamiento de la enfermedad.

Salia contrajo Ebola mientras trataba a pacientes en su país natal, Sierra Leona. La familia dice que él decidió quedarse y ayudar a pesar del peligro que corría su vida.

Su esposa y sus hijos viajaron a Omaha por primera vez desde su muerte para ser parte del evento.

“Mi esposo era un gran hombre con un corazón muy grande, su pasión por salvar vidas es lo que lo llevó a perder su vida”, dijo Satu Salia.

La placa en honor a Salia ahora cuelga en la unidad de Biocontención de Nebraska Medicine donde fue tratado, como forma de agradecimiento por haber salvado muchas vidas pese a haber perdido la suya y como demostración de orgullo por aquellas personas que de manera desinteresada dan su vida por los demás.

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