Un deslizamiento de tierra deja 19 muertos en Colombia. Siguen buscando desaparecidos

Civiles trabajan en las labores de búsqueda este domingo, tras un deslizamiento de tierra en la vereda Portachuelo, en el municipio de Rosas, Cauca (Colombia).

Las lluvias que desde hace días caen en buena parte de Colombia dejaron este domingo al menos 19 muertos por un deslizamiento de tierra que arrastró varias viviendas en Rosas, en el departamento del Cauca, Colombia. Hay otras 16 personas desaparecidas. El temporal también han provocado emergencias en otras zonas del país.

Un aguacero causó el derrumbe de una ladera en la vereda (aldea) Portachuelo, que arrastró y sepultó ocho casas mientras sus habitantes dormían, y además cortó por completo el paso por la vía Panamericana, la principal carretera del suroeste del país, que conecta a Colombia con Ecuador.

El presidente colombiano, Iván Duque, viajó al Cauca junto a los ministros de Vivienda, Jonathan Malagón, y de Transporte, Ángela María Orozco. «Esperamos ofrecer pronto tanto las soluciones de vivienda como la atención integral a los menores que han perdido a sus seres queridos», ha dicho el mandatario.

De igual forma, señaló que a la remoción de los escombros para habilitar el paso por la carretera Panamericana «se está haciendo con todo el cuidado, porque pueden estar allí cuerpos de personas que han perdido sus vidas y, obviamente, queremos facilitar también que esos cuerpos puedan ser identificados, y que puedan ser identificados también por sus seres queridos».

El deslizamiento también dejó cinco personas heridas, de las cuales dos fueron llevadas a un centro clínico de Rosas «por estrés agudo», mientras que las tres restantes están en clínicas de Popayán, la capital departamental del Cauca.

Según una fuente de la Oficina Asesora para la Gestión del Riesgo de Desastres del Cauca (OAGRD), los habitantes de Portachuelo ya habían recibido una advertencia de que podía ocurrir un derrumbe. Sin embargo, los pobladores hicieron caso omiso porque, según afirmó la fuente, «las personas no acceden fácilmente a retirarse de sus lugares de vida».

OTRAS ZONAS AFECTADAS

Las lluvias de abril, que habían ocasionado estragos en algunas partes de Colombia, se intensificaron durante la Semana Santa y este fin de semana causaron el desbordamiento del río Telembí, que inundó la localidad de Barbacoas, en el vecino departamento de Nariño, limítrofe con Ecuador. No se reportaron heridos pero más de 12 barrios fueron afectados por la inundación.

Las lluvias también han provocado emergencias en otras zonas del país como Bogotá, donde este sábado hubo un derrumbe en una barriada del sur de la ciudad que afectó a 58 familias, de las cuales se recomendó a 27 evacuar y a 12 no usar sus viviendas para prevenir una emergencia mayor.

En el barrio Divino Niño, la Alcaldía de Bogotá advirtió que hay un «riesgo inminente» por el deslizamiento y recordó que los predios afectados están en proceso de recuperación e «incluidos en el programa de reasentamiento».

Los estragos de la temporada de lluvias también se han sentido en el departamento de Antioquia (noroeste), donde cerca de 1.100 personas que viven en las zonas rurales del municipio de Urrao se han visto afectadas. En el municipio de San Luis murió el viernes un turista que fue arrastrado por una creciente súbita del río Dormilón.

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) señaló el pasado 11 de abril que se preveían lluvias «en amplios sectores del territorio nacional» durante la Semana Santa por la «reactivación de la Zona de Confluencia Intertropical (ZCIT) e ingreso de humedad procedente de la Amazonía brasileña.» Los mayores volúmenes de lluvias se esperaban en sectores de las regiones Caribe, Pacífica, Amazónica y Andina, donde están ubicados Rosas, Bogotá y Urrao, «particularmente entre los días miércoles y sábado».

Por eso las autoridades han instado a la ciudadanía a no exponerse en zonas de crecientes y deslizamientos, pues en la temporada de lluvias «pueden presentarse diferentes tipos de eventos como inundaciones, crecientes súbitas, avenidas torrenciales y vendavales, entre otros», según la UNGRD.