Un hombre de Omaha quien estaba ayudando en la carretera interestatal y que le robaron su camioneta dice que no dejará de ayudar a otros.

Sobre las 12:15 p.m. del Lunes, A.J. Ostrander, de 46 años, notó a cuatro hombres persiguiendo a un auto desocupado que rodaba por el carril de emergencia de la carretera mientras se dirigía hacia el oeste por la carretera interestatal 80, cerca de la calle 50. El cofre y las puertas del auto estaban abiertas.

“Parecía que el auto iba a entrar al tráfico y alguien chocaría con él a 70 millas por hora”, dijo Ostrander. “Solo quería que se detuviera. Arranqué mi camioneta y logré detenerlo”.

Las cuatro personas corrieron gritando sus agradecimientos, dijo Ostrander. Luego notó que los parachoques de su camioneta y el auto se habían enganchado, por lo que salió para separar los vehículos.

“Fue entonces cuando tres de los muchachos comenzaron a agarrar herramientas de mi camión y otro se metió y se fue”, dijo Ostrander. “Los otros muchachos corrieron a través de la mediana hacia el lado este (de la I-80). Salté al costado de mi camión para tratar de que (el conductor) se detuviera”.

El conductor le arrojó el martillo de Ostrander y el se cayó de la camioneta. El ladrón tomó la rampa de salida de la calle 60, giró el camión y recogió a sus amigos.

“Cuando (el conductor) regresó para ir al este, se reía, dijo Ostrander. “La última vez que vi el camión, estaba tomando la salida de la calle 42”.

Ostrander supo por la policía que el automóvil que rodaba sin conductor en la I-80 también había sido robado.

Debido a que Ostrander tiene GPS en su camioneta Ford 2001, lo rastreó a un edificio cerca de Eppley Airfield. Los ladrones lo habían abandonado.

“Esto no me impedirá ayudar a alguien nuevamente”, dijo Ostrander, que trabaja en ventas de automóviles. “Soy un firme creyente en ayudar a la gente, y haría lo mismo otra vez. Ese auto rodante podría haber causado mucho daño”.

Autor: Omaha World-Herald
Editado: Daniel Herrera