Un sondeo de las dos últimas elecciones presidenciales en Estados Unidos arrojó que las boletas que se envían por correo tienen 10 veces más probabilidades de ser anuladas que las que se rellenan en los centros de votación.

Cerca del 1% de los votos no son contados. Durante el 2012 ocurrió con 24.000 boletas; y en el 2016, con casi 28.000, según refleja la página web de la sede en Florida de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU).

“Esta tasa es sustancial. Estamos hablando de decenas de miles de personas”, dijo Daniel Smith, presidente del departamento de ciencias políticas de la Universidad de Florida, y quien llevó a cabo la investigación.

Dos de las razones principales por las que se rechazan las boletas son porque el votante no firmó el sobre o su firma no coincide con la registrada en la base de datos de la oficina de elecciones del condado.

Asimismo, se determinó que el estado de la Florida no utiliza ninguna codificación estandarizada que documento cuáles son los motivos reales por los que las boletas fueron rechazadas.

Según los datos, durante las elecciones presidenciales del 2016, el 29% de los votos, lo que representa 2.7 millones, fue emitido por correo, y los expertos predicen que la cifra podría aumentar en la ronda de noviembre.

El estudio también señaló que los votantes más jóvenes y los que pertenecían a determinadas minorías raciales y étnicas eran más propensos a tener problemas con  la recepción de sus boletas, reporta The Miami Herald.

El informe sale a la luz pública en medio de un visible aumento de la popularidad de los votos por correo sobre todo en Florida, el tercer estado más poblado el país.