Los legisladores de Nebraska entraron en sesión ante un déficit presupuestario de 1.200 millones de dólares y aunque los recortes de impuestos propuestos podrían sonar como una parte atractiva de la solución, algunos analistas sostienen que las consecuencias son demasiado grandes.

La ley 337 reduce la tasa impositiva del estado sobre el 1%, lo que los partidarios dicen que proporcionaría alivio fiscal para las familias de clase media y beneficiaría a la economía.

Pero Renee Fry, directora ejecutiva del OpenSky Policy Institute, sostiene que es un caso de prioridades erróneas: “Hablamos de la situación presupuestaria y tenemos un déficit presupuestario enorme con el que tenemos que lidiar, pero todavía estamos teniendo esta conversación sobre la reducción de impuestos por encima de todo. La gente está absolutamente sorprendida”.

Según el Instituto de Tributación y Política Económica, mientras que el 1 por ciento de los asalariados obtienen alrededor de US$5800 al año, los asalariados de medianos ingresos sólo pagarán alrededor de US$39 de impuestos. Y los habitantes de Nebraska que ganan menos serían esencialmente excluidos del recorte del impuesto sobre la renta.

Fry dice que el plan reduciría el dinero para las escuelas, la seguridad pública, otros servicios esenciales y eventualmente movería la carga impositiva a los propietarios: “Lo que esperamos ver en los próximos años si seguimos recortando los ingresos, es que va a provocar recortes en los servicios o va a resultar en un cambio de impuestos en el que cada vez dependamos más de los impuestos a la propiedad”, subraya.

La reducción del impuesto sobre la renta propuesta se introduciría gradualmente y se asociaría con una medida complementaria que cambiaría la forma en que el estado valora los terrenos agrícolas para los impuestos sobre la propiedad.

John Hansen, presidente de la Unión de Agricultores de Nebraska, dice que el plan no va lo suficientemente lejos para los agricultores por el aumento de los valores de la tierra y menores ganancias. Él cree que la reforma del impuesto sobre la propiedad debe ser una prioridad: “Ya no estamos en el lado equivocado de la carretera”, afirma y concluye que: “Ahora estamos en la zanja, porque estamos más rezagados de lo que hemos estado durante un tiempo muy, muy largo y debe haber una corrección sustancial para volver a un sistema de impuestos estatales más justo y equilibrado”.

Los legisladores pronto comenzarán a revisar las solicitudes de presupuestos de las agencias y empezarán a redactar las facturas presupuestarias.