Preguntas se plantean desde la Universidad de Duke, desde estudiantes hasta egresados, maestros y padres de familia. Se trata de una serie de clips cortos y comentarios que piensan que merecen la atención del público, lo que encaja muy bien con nuestro objetivo de obtener respuestas del Presidente Donald Trump sobre los problemas apremiantes que enfrenta su joven presidencia.

El biólogo molecular Raphael Valdivia se pregunta si el legado del país de acoger a científicos y expertos de todo el mundo está en riesgo debido a la represión de la nueva administración contra la inmigración y el rechazo de ciertos conceptos aceptados científicamente.

Valdivia se crió en Lima, Perú y llegó a los Estados Unidos para estudiar microbiología en la Escuela de Medicina de Duke. Fue entonces cuando descubrió su pasión por la ciencia, algo que sintió en la gente que lo rodeaba: “En Estados Unidos era muy sensato que “la ciencia” fuera valorada. Ser curioso, ser creativo, ser intelectual no era una palabra sucia. Estados Unidos tiene una historia de acoger a científicos de otros países. Albert Einstein está entre los ejemplos más famosos. Otros contribuyentes importantes fueron Mario Molina de México, quien ganó el Premio Nobel de química en 1995. Descubrió que la liberación de clorofluorocarburos usados ​​en latas de aerosol y refrigeradores podría destruir la capa de ozono”.

También Nikola Tesla, quien vino a los Estados Unidos en 1884 y revolucionó la tecnología moderna con la bobina de Tesla- allanando el camino para la tecnología inalámbrica. Miles de hombres y mujeres han hecho su camino en el país para estudiar en algunas de las principales instituciones del mundo y han hecho importantes descubrimientos que han salvado vidas.

Las restricciones propuestas por la administración Trump propusieron reducciones presupuestarias en la EPA, NIH y otras agencias, dejando a Valdivia preguntándose sobre su papel como inmigrante y científico: “Nunca me había sentido hasta el último par de años, especialmente después de las elecciones, que me juzgarían por lo que tendría que mirar en contraposición a lo que puedo traer a la mesa”.

Con la Marcha por la Ciencia en Washington, DC, el sábado, parece un buen momento para preguntar al Presidente Trump cómo se asegurará de que los científicos inmigrantes sigan viniendo a los Estados Unidos.

Hola Nebraska