Por qué la vacuna contra la gripe NO puede contagiarte (y por qué deberías vacunarte ahora mismo)

Cada año hasta 9.3 millones de estadounidenses se enferman y se reportan unos 79 mil fallecimientos situaciones relacionados con la gripe. Pese a ello, la tasa de vacunación sigue siendo muy baja, posiblemente por los mitos vinculados a esta forma de prevención.

Apenas el 45% de los adultos estadounidenses recibieron la vacuna contra la gripe durante la temporada 2018-2019, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés). Aunque se trata de un aumento del 8% con respecto a la temporada anterior, la cifra continúa muy por debajo de la meta nacional del 70%.

En una declaración a la agencia de prensa Associated Press, Libby Richards, profesora de enfermería en la Universidad Purdue,  (Indiana), indica que el mito más común en contra de la vacuna es que les dará la gripe.

Amparada en su experiencia en la promoción de la salud pública, Richards recuerda que el mito de la vacuna no está activo, por lo que su transmisión es imposible.

Que la persona vacunada sienta ciertas reacciones porque su organismo ha aumentado su respuesta inmune no significa que esté enferma. Todo lo contrario, se trata de una señal de que la respuesta inmune de su cuerpo está funcionando. Efectos secundarios como una fiebre leve, dolores musculares o cefalea, deben ser vistos como la respuesta normal del cuerpo a la vacuna.

Cada temporada de gripe es diferente

Si bien la gripe es una enfermedad respiratoria común, esta puede conducir a la hospitalización del enfermo o incluso su fallecimiento.

Por ello los CDC recomiendan que todas las personas a partir de los 6 meses de edad que no tengan contraindicaciones para la vacuna la reciban.

La vacuna no causa la gripe

La profesora Libby Richards es categórica: “Así como la vacuna contra la polio no le dará la polio a un niño, la vacuna contra la gripe no causará la gripe”.

También ocurre que a menudo confundimos un resfriado fuerte o una gripe estomacal con tener gripe. Los síntomas de esta gripe pueden incluir fiebre, escalofríos, dolor de garganta, secreción o congestión nasal, dolores corporales, fatiga y dolores de cabeza. Aunque los síntomas del resfriado pueden ser similares, generalmente son más leves; mientras que la gripe estomacal, o gastroenteritis, puede ser causada por varias bacterias o virus diferentes, e incluyen náuseas, vómitos y diarrea.

Por último, se estima que menos del 2% de las personas que reciben la vacuna contra la gripe desarrollarán fiebre. Sin embargo, sí puede ocurrir que algunas personas contraigan la gripe después de haber sido vacunadas (porque la vacuna no tiene un 100% de efectividad).

Richards alerta de que en estos casos el causante de la enfermedad no es la vacuna misma. Aquí podría ser que el afectado haya estado expuesto a la gripe antes de vacunarse, por lo que hasta dos semanas después del pinchazo todavía podría enfermarse. Y luego, puede que se haya enfermado de una cepa del virus que no fue la que la vacuna atacó precisamente.

Cada año, la vacuna es elaborada en función de la cepa del virus que está circulando; por lo que su efectividad depende de la similitud entre los virus inactivos utilizados para fabricarla y el virus que circula en la comunidad.

Si estos coinciden, la efectividad de la vacuna será alta. Pero si no se produce una coincidencia estrecha, el índice de la efectividad se reduce. Aun así, debe tenerse en cuenta que, incluso cuando no haya una coincidencia estrecha, la vacuna disminuirá la gravedad de los síntomas de la gripe y también ayudará a prevenir otras complicaciones.

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