52 nuevos reclutas se graduaron el viernes de la Academia de la Policía de Omaha y ahora harán sus prácticas por unas 15 semanas.

El lugar elegido para realizar la ceremonia del juramento fue el Centro de Diseño de Omaha, donde sus familias, el alcalde de la ciudad Jean Stothert y varios funcionarios locales los acompañaron en este día tan importante de sus vidas.

Valorie Smith, una madre orgullosa y muy emocionada contó que su hijo siempre había soñado con ser policía y finalmente pudo lograrlo.

Entre los graduados, cinco son de descendencia hispana. Uno de ellos, Ricardo Martinez, aseguró que su objetivo de ahora en más es dejarle saber a la gente que todos los policías son seres humanos, por eso los tratará con el respeto que merecen y espera a cambio que la gente los trate de la misma manera.

El asistente del jefe de la policía, Greg Gonzales, se refirió al hecho diciendo que fue la ceremonia más grande de la historia de la ciudad.

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