El proceso formal de dos años que rige la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea empezó hoy 29 de marzo de 2017 con seriedad ya que se entregó una carta al presidente del Consejo Europeo dando aviso oficial de que el país desea retirarse de la confederación política y económica.

La carta, firmada por la primera ministra Theresa May y de varias páginas, fundamentará el futuro de Gran Bretaña y Europa para las generaciones venideras.

La carta fue entregada por Sir Tim Barrow, embajador de Gran Bretaña en la UE (Unión Europea) y el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk publicó una breve declaración en Twitter: “Nuestro objetivo es claro. Minimizar el costo para los ciudadanos de la UE, las empresas y los Estados miembros”.

El movimiento se produce después de que el público británico votó el 52% a favor del Brexit y el 48% en contra el pasado mes de junio, luego de una campaña de referéndum, para abandonar el bloque de 28 miembros después de más de cuatro décadas.

Durante una declaración a los legisladores en la Cámara de los Comunes minutos después de que la carta fue entregada, May dijo que este fue un “momento histórico desde el cual no puede haber vuelta atrás”.

Sir Tim Barrow, Embajador de Gran Bretaña ante la Unión Europea

Ella dio un tono conciliador y se comprometió a “conseguir el trato adecuado para cada persona en este país”. También imploró a todos los sectores de la sociedad, sin importar cómo votaron, a utilizar este momento para unirse: “Podemos, juntos, lograr el éxito de este momento y juntos podemos construir una Gran Bretaña más fuerte, más justa y mejor… una Gran Bretaña que nuestros hijos y nietos estarán orgullosos de llamar hogar”, dijo.

En los últimos meses, May ha hecho notar que no quiere que el “Brexit” sea visto como una Gran Bretaña dando la espalda a sus vecinos europeos, sino que encuentra una nueva forma de existir como nación independiente y soberana, manteniendo al mismo tiempo intereses económicos, comerciales y de inteligencia en seguridad con el continente.

El Parlamento escocés votó el martes en favor de un segundo referéndum de independencia dentro de dos años, una vez que se conozcan los términos del acuerdo de salida de Gran Bretaña.

Y en Irlanda, hay preocupaciones sobre la futura estabilidad del proceso de paz, ya que una frontera terrestre podría ser restablecida entre Irlanda continental, que está en la UE e Irlanda del Norte, que pasará a formar parte de la Gran Bretaña post-Brexit.

La carta de hoy inicia formalmente el artículo 50 del Tratado de Lisboa, iniciando el proceso de retirada sistemática y progresiva de dos años.

Durante los próximos 24 meses, las dos partes tratarán de establecer los términos de un divorcio que, si todo va a bien, vería a Gran Bretaña oficialmente retirarse definitivamente de la UE a finales de marzo de 2019.

A pesar del tono de optimismo adoptado por los miembros del gobierno, sigue habiendo un profundo escepticismo e incertidumbre en muchos sectores -tanto en Gran Bretaña como en Europa- sobre lo que el futuro le deparará. Habrá que descifrar un decenio de reglamentos y acuerdos sobre cuestiones como la inmigración, el comercio y la ley.

El destino de los ciudadanos británicos que viven en el extranjero y de los nacionales de la UE que viven en Gran Bretaña no está claro, pero el tema es prioritario en la lista de prioridades a medida que se inician las conversaciones.

También existe la pregunta de un fuerte “proyecto de ley de divorcio” que exigiría a Gran Bretaña que pague, lo que, según algunas estimaciones, podría ser de alrededor de 62.000 millones de dólares.

El jueves, se espera que el gobierno publique su Gran Ley de Derogación, que convertirá la legislación de la UE existente en legislación nacional. Se espera que Tusk publique un borrador de sus lineamientos de negociación el viernes.

Los otros 27 miembros de la UE se reunirán para una cumbre especial el 29 de abril para adoptar estas directrices de negociación, pero no se espera que las conversaciones formales cara a cara comiencen hasta mayo de 2017.

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