No aparece en ninguna boleta, pero Trump se juega la aprobación de su mandato en estas elecciones

Los centros electorales ya han abierto en la costa este para los comicios de mitad de mandato de este martes. Aunque el presidente Donald Trump no aparece en ninguna boleta, se ha convertido en el protagonista de la campaña con un discurso centrado en criminalizar a los inmigrantes ilegales. El presidente es consciente de que estas elecciones se consideran un referéndum sobre su mandato, y de que, se juega la estabilidad de su proyecto político. Más de 30 millones de estadounidenses ya han votado de forma anticipada, superando los 28 millones de las elecciones de 2014 que eligieron esta modalidad de voto.

 

En las últimas semanas, Trump ha focalizado su discurso en la criminalización de los migrantes ante el avance de una caravana migrante de miles de personas, en su mayoría de centroamérica, que aún se encuentra a millas de distancia en México. Estos días, el presidente anunció la movilización de tropas del ejército a la frontera, la construcción de ciudades de tiendas de campaña para los migrantes o sus planes de suspender el derecho a la ciudadanía por nacimiento. Además de señalar, sin pruebas, que en la caravana había delincuentes y personas de Oriente Medio.

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La oposición demócrata mantiene sus esperanzas de recuperar el control de la Cámara de Representantes, que renovará todos sus escaños, mientras Trump ha enfocado sus esfuerzos en ampliar la exigua mayoría republicana en el Senado, donde un tercio de los legisladores se juegan su escaño.

Convencido de su tirón mediático, el mandatario se ha propuesto hacer más campaña que ninguno de sus predecesores, con 30 mítines en dos meses, concentrados sobre todo en estados que ganó en 2016.  A medida que se acerca la fecha clave, las encuestas dibujan un panorama más favorable para los demócratas en lo relativo a la Cámara de Representantes, que se encuentra bajo control republicano desde enero de 2011.

La oposición a Trump necesita ganar 23 escaños para tomar las riendas de la Cámara Baja, y los analistas calculan que podrían conquistar hasta 35 asientos, según proyecciones citadas esta semana por el diario The New York Times. El mapa es mucho menos favorable para los demócratas en el Senado, donde tienen que defender más asientos que los republicanos, y en estados especialmente conservadores.

Ante ese panorama, Trump ha centrado sus esfuerzos en candidatos al Senado y a gobernaciones en estados donde se siente cómodo, y ha dedicado menos atención a la vulnerable mayoría republicana en la Cámara Baja, debido en parte a que muchos de sus escaños clave se disputan en suburbios de ciudades mayoritariamente demócratas