La tasa de homicidios de Nebraska entre los afroamericanos fue la cuarta más alta del país en 2014, una tendencia continua en un estado donde los afroamericanos forman una pequeña porción de la población, según un estudio publicado esta semana.

Veintiséis personas de raza afroamericana fueron asesinadas ese año, según el estudio del Centro de Política de Violencia.

El grupo de investigación sobre el control de armas de Washington, analizó datos suplementarios de homicidios del FBI del año más reciente disponible. La población afroamericana de Nebraska era más de 88.000 en 2015, según datos del censo de los Estados Unidos: En 2014, la tasa de homicidios entre los negros fue 28 asesinatos por cada 100.000 personas, según el estudio.

Esa tasa es casi el doble de la tasa nacional de homicidios afroamericanos y casi siete veces la tasa de homicidios general de la nación, según el centro: “Cada año este informe revela el impacto devastador y desproporcionado que el homicidio, casi siempre involucrando un arma, tiene sobre los hombres, los niños, las niñas y las mujeres de raza negra en Estados Unidos. “Estas muertes devastan a las familias y traumatizan comunidades enteras. Esperamos que nuestra investigación no sólo ayude a educar al público y a los encargados de formular políticas, sino que ayude a los líderes comunitarios a trabajar para poner fin a esta grave injusticia”, dijo el director ejecutivo del centro, Josh Sugarmann.

Nebraska “lideró” el país en 2011 con la mayor tasa de homicidios de personas de color en más de 34 asesinatos por cada 100.000 personas.

Missouri “lideró” el país en 2014 con una tasa de homicidios de personas de color de 35 asesinatos por cada 100.000 personas. Indiana y Nuevo México eclipsaron Nebraska, con Pennsylvania redondeando los cinco primeros en ese escalafón.

Las tasas de otros vecinos de Nebraska clasificaron considerablemente más bajo: Iowa 26, Kansas 16, Colorado 39, Dakota del Sur 44 y Wyoming 36.

20 de las 26 víctimas de asesinatos en Nebraska en 2014 fueron asesinadas con armas de fuego y la mayoría eran hombres.

La edad promedio de las víctimas era de 30 años, pero cinco eran menores de 18 años, según el estudio.

En 2014, cuatro de las siete personas asesinadas en Lincoln eran afroamericanas y según los registros, los cuatro eran hombres.

El estudio fue financiado por la Fundación Joyce, la Fundación David Bohnett, que trabaja para prevenir la violencia armada, y The Herb Block Foundation.

Hola Nebraska