El Inspector General del condado de Los Ángeles (California) está investigando si el Departamento del Sheriff lleva a cabo políticas racistas porque el 70% de los conductores a los que se ordenó detener su carro en estas operaciones rutinarias eran latinos, según informó el diario Los Angeles Times.

Además, a dos tercios de estos conductores se les registró el carro, un porcentaje mucho más alto que para los conductores blancos o afroamericanos.

“Es muy preocupante que se haya podido discriminar racialmente contra los conductores latinos”, ha asegurado la supervisora del condado, Hilda Solis, que exigió la investigación tras leer una investigación periodística del citado diario.

El sheriff, Jim McDonnell, ha asegurado estar orgulloso del trabajo de su equipo, que incluyó la incautación de 3.500 libras de droga y el rescate de seis víctimas de tráfico de personas, según sus cifras. Pero añadió “Cualquier denuncia de discriminación racial o étnica me preocupa personalmente, y me tomó muy en serio las cuestiones de raza o procedimientos policiales”.

Tantos el Departamento del Sheriff como los agentes del equipo de carreteras han negado que haya discriminación racial, y han defendido que son imparciales y detienen los carros sólo por cómo son manejados, y no porque el conductor sea latino.

Los cuatro agentes, todos ellos hombres y de raza blanca, trabajan en coches marcados en una zona de 40 millas de autopista entre el condado de Kern y el sur de Santa Clarita. En principio, deberían estar buscando a cualquier criminal, independientemente de su raza o crimen, pero la mayoría de los arrestos son por posesión de drogas, y la mayoría de los arrestados son latinos.

La autopista 5, aseguran ellos, es una vía usada por los carteles para transportar drogas desde México hacia la Costa Oeste, y para traer de vuelta al país vecino armas y dinero en efectivo.

De los más de 9.000 vehículos interceptados entre 2012 y 2017 (no hay datos más recientes, pero eso no significa que no siga ocurriendo), siete de cada 10 conductores interceptados eran latinos. En comparación, sólo el 40% de los conductores interceptados por los patrulleros estatales (en total, 378.000) eran latinos, según los datos del Los Angeles Times.