Los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés)reportaron que más de 2 millones de estadounidenses resultaron infectados con gonorroea, sífilis y clamidia en el 2016. Esta es la cifra más alta en enfermedades de transmisión sexual jamás reportada.

“Claramente tenemos que revertir esta tendencia muy proecupante. Pero CDC no puede hacer esto solo. Necesitamos que cada comunidad en Estados Unidos esté consciente de los riesgos allá afuera y nos ayuden a educar a los ciudadanos a evitarlo”, dijo a la prensa el director de la División de Prevención de Enfermedades de Transmisión Sexual de los CDC.

El reporte anual de la Agencia reveló más de 1.6 de nuevos contagios de clamidia, 470,000 con gonorrea y cerca de 28,000 casos de sífilis en etapa primaria y secundaria. A pesar de que esto se puede curar con antibióticos, el mayor problema es que muchas personas no han sido diagnosticadas y mucho menos tratadas.

El no tratar estas infecciones a tiempo puede desencadenar serias consecuencias como infertilidad, complicaciones neurológicas y un mayor riesgo de desarrollar VIH.

Las leyes actuales obligan a los médicos a reportar a los CDC estas tres enfermedades y el VIH. Sin embargo, existen más de una docena de enfermedades de transmisión sexual, incluyendo el herpes, de las cuales no se lleva un récord.

Teniendo esto en cuenta, los CDC creen que el número pudiera alcanzar 20 millones de nuevos casos. Alrededor de la mitad de los afectados tienen entre 15 y 24 años.