El hecho se produjo en Pennsylvania, cuando Heather Kearns de 33 años según informan los documentos de la corte, le pidió a Lydia Harden de 53 años que golpee a sus hijos mientras ella observaba el castigo.

Los hijos de la mujer, un niño y una niña, dijeron a la policía que su madre estaba presente y que no hizo nada para detener a Harden mientras los golpeaba. El niño dijo que no pudo ver a su hermana mientras era golpeada pero podía oír su llanto.

Según la policía cuando Kearns fue entrevistada, admitió haberle pedido eso a su amiga porque ella “fue abusada de niña y no le gusta golpear a sus hijos”.

Según el niño, la mujer utilizó varios objetos para golpearlos como cinturones, cucharas de madera y matamoscas.

Las dos mujeres se enfrentan ahora a varios cargos, incluyendo asalto simple y el poner el riesgo el bienestar de los niños.