El diputado Don Bacon dijo que entiende que algunas familias de inmigrantes temen el enfoque de la administración Trump sobre la aplicación de la ley de inmigración.

Mientras viaja a través del Distrito 2 de Omaha, escuchó de personas que podrían estar afectadas ya sea porque no son inmigrantes legales, o porque tienen parientes que están aquí ilegalmente.

En particular, citó a jóvenes que fueron llevados al país como niños -o incluso como bebés- y ahora están preocupados de si el presidente Donald Trump continuará protegiéndolos de la deportación, como lo hizo la administración Obama mediante su orden ejecutiva conocida como DACA.

“Obviamente están en una situación difícil y debemos tratar de proporcionarles alguna clase de seguridad”, dijo Bacon. El diputado también aclaró que si bien cualquier acción en el país debe ir de la mano con una mejor seguridad fronteriza y la aplicación estricta, le gustaría ver un enfoque compasivo y equilibrado -y le gustaría verlo más pronto que tarde.

Sin embargo, es improbable que esa legislación se produzca rápidamente, reconocieron Bacon y otros legisladores de Midlands.

“La inmigración será difícil para nosotros este año”, dijo la senadora Deb Fischer, quien también declaró que el calendario legislativo de 2017 estará lleno mientras que el Congreso aborda temas como la atención médica y los impuestos, mientras que procesa la consecución de presupuestos.

El senador Ben Sasse, Miembro del Comité Judicial que manejará cualquier proyecto de ley de inmigración, dijo que el tema no está en la parte superior de la lista. En un comunicado, Sasse dijo que el comité se enfoca ahora en revisar a los nominados judiciales, incluyendo a Neil Gorsuch, la selección de Trump para la Corte Suprema.

“Después de la campaña, no creo que muchos conservadores esperaban que el presidente Trump sugiriera la reforma migratoria”, dijo Sasse. “Pero creo que los objetivos de fortalecer la seguridad fronteriza y restaurar el estado de derecho son cosas que los conservadores han estado diciendo durante años y ahí es donde empiezo a abordar el tema”, concluyó.

Bacon, cuyo distrito congresional es relativamente equilibrado entre demócratas y republicanos, a menudo ha descrito la inmigración como un área donde se diferencia de los colegas más conservadores. El republicano apoya la legislación conocida como la Ley BRIDGE que permitiría explícitamente a aquellos cubiertos por el DACA -Acción Diferida por Llegadas de Niñez- permanecer en los Estados Unidos mientras el Congreso trabaja en una solución más amplia. Bacon es el único co-patrocinador de ese proyecto de ley de Nebraska o Iowa en la Cámara o el Senado.

Algunos conservadores están enfadados por el hecho de que Trump aún no ha rescindido el mandato ejecutivo del DACA firmado cuando el presidente Barack Obama estaba en el cargo. Eso incluye al Representante Steve King, quien hace mucho tiempo ha hablado abiertamente sobre la aplicación de la ley de inmigración.

Aunque se ha dicho que el gobierno de Trump podría estar abierto a algún tipo de acuerdo de inmigración bipartidista que diera estatus legal a algunos inmigrantes ilegales, King dijo que estaba contento de ver al presidente dejar ese tipo de conversación de lado, por lo menos ante el Congreso.

Si el pueblo estadounidense no ve el lado bueno de la seguridad de la frontera de la ecuación dirigida, dijo, no estarán dispuestos a apoyar un plan para los millones que ya están en el país: “si logramos que se desciendan los niveles de inseguridad en las fronteras, estoy seguro que el presidente abrirá la agenda para discutir un acuerdo bipartidista de migración con países vecinos y en todo el planeta”.

El Congreso ha luchado con un paquete completo de inmigración dos veces en la última década. En ambas ocasiones, la legislación fue aprobada en el Senado, sólo para estancarse en la Cámara. La última vez fue en 2013.

El camino queda abierto para los cambios que posiblemente se vendrán en el mediano plazo.