La presidente interina de Bolivia da un paso para posibles elecciones.

Los muertos por la violencia en el país ya son 32

La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Añez, envió este miércoles al Parlamento un proyecto de ley para convocar nuevas elecciones, a un mes y un día de los polémicos comicios del 20 de octubre que desencadenaron una profunda crisis política y social en el país.

Pocas horas antes, las autoridades elevaron a 32 el número de muertos en actos violentos que se produjeron a lo largo de las últimas semanas en consecuencia de esta situación de grave tensión.

En este periodo, opositores del ex presidente Evo Morales han cuestionado su victoria en las últimas elecciones por presuntos fraudes, una sospecha confirmada posteriormente por una auditoría de la Organización de los Estados Americanos (OAE).

Después de los comicios de octubre, se empezaron a producir protestas en las calles por parte de partidarios de la oposición, así como manifestaciones en apoyo al ex mandatario. Tras sufrir presiones por parte del Ejército después del veredicto de la OAE, Morales renunció a su cargo el pasado 10 de noviembre y se refugió en México, cuyo Gobierno le ofreció asilo.

La entonces senadora opositora Añez asumió el cargo de presidenta interina y fue reconocida por varios países, entre ellos EEUU. Morales en cambio calificó su salida del poder de un “golpe de estado”, una tesis respaldada por algunas naciones americanas como Cuba, Venezuela, México y Argentina.

Después de este cambio de liderazgo político, la tensión en algunas regiones de Bolivia se profundizó ulteriormente, lo que hizo que en pocos días se registrara la muerte de 29 personas.

La Defensoría del Pueblo boliviana aseguró tener indicios de que las fuerzas de seguridad dispararon a civiles en al menos un episodio violento el pasado martes en El Alto, según la agencia EFE.

Pasos hacia posibles nuevas elecciones

Añez dio este miércoles un paso en la dirección de una posible resolución de la crisis al presentar un proyecto para la convocatoria de nuevas elecciones, que debería ser aprobado en un Congreso controlado por una mayoría formada por el partido de Morales, el Movimiento al Socialismo (MAS).

Esta formación entregó más temprano al Senado un proyecto similar, ahora en fase de estudio por parte de una comisión.

El proyecto de ley de la presidenta interina, una política de derechas de 52 años, también permitiría la elección de un nuevo Tribunal Supremo Electoral (TSE), encargado de definir fecha para los comicios. Ese organismo estuvo en el centro de una polémica sobre el recuento de votos en las elecciones de octubre, favorable a Morales, y sus anteriores autoridades están detenidas.

Áñez declaró que busca con su proyecto “generar un consenso nacional”. Pero también mantiene la posibilidad de emitir un decreto presidencial para convocar elecciones, “Si la Asamblea no permite que lo hagamos de esa manera legal, pues buscaremos otro mecanismo”, avisaba la presidenta interina al Parlamento.

Anteriomente, dijo que convocaría a elecciones presidenciales y legislativas en las horas siguientes. En Washington, mientras tanto, la OAE aprobó una resolución llamando “urgentemente” a la convocatoria de nuevos comicios.

La violencia no cesa

El Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) y la Defensoría del Pueblo informaron este miércoles que el día anterior ocho personas fallecieron durante un operativo policial-militar en una planta de carburantes ocupada por partidarios de Morales en la ciudad de El Alto, vecina de la capital La Paz. Un balance preliminar hablaba de tres víctimas.

Los choque estallaron luego de que las fuerzas de seguridad despejaran el acceso a la planta. La Defensoría del Pueblo cree que en este incidente hubo disparos de parte de policías y militares contra civiles.

Otros focos de violencia se registraron el viernes en Cochabamba (centro), feudo de Morales, primer presidente indígena de la historia de Bolivia, donde nueve campesinos cocaleros partidarios del ex mandatarios murieron en enfrentamientos con la policía y el ejército.

Los bloqueos de rutas en las regiones agrícolas, en el centro y este del país, han provocado una escasez de alimentos que se siente en comercios de La Paz.

Acusaciones recíprocas

El Ministerio de Gobierno difundió este miércoles un video el que un líder cocalero conversa por teléfono en altavoz supuestamente con Evo Morales, asilado en México, quien le estaría incitando a bloquear el paso de alimento a las ciudades en Bolivia. La autenticidad del vídeo no ha sido todavía verificado por Noticias Telemundo.

Por su lado, el líder indígena señaló en tanto que mientras el Congreso no acepte o rechace su renuncia, él sigue siendo presidente. “No permiten que vuelva a Bolivia, si la Asamblea (Congreso) no ha evaluado mi renuncia yo soy presidente, además soy presidente electo en primera vuelta” en las elecciones de octubre, reclamó.

Morales también pidió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y a la ONU “denunciar y frenar la que define una “masacre de hermanos indígenas”, comparando la represión con un “genocidio”.

La CIDH anunció que enviará este viernes una misión a Bolivia para “observar la situación de los derechos humanos”, luego de criticar un decreto de Áñez que exime a los militares de cargos penales si se generan víctimas en sus tareas de mantener el orden.

La defensoría del pueblo de Bolivia informa que, además de 32 muertos, en el último mes de tensión hubo en el país al menos 770 heridos, de ellos al menos 101 por represión policial, así como decenas de detenidos.

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