Los incidentes recientes que involucran a inmigrantes indocumentados están provocando conversaciones sobre la reforma migratoria.

El sábado pasado, la policía dijo que Reynaldo Díaz Ruíz supuestamente cortó la garganta de una mujer y luego trató de tomar una pistola de policía. La policía nos dice que Díaz-Ruiz está en el país ilegalmente.

En otro caso, las protestas estallaron después de que agentes de la patrulla fronteriza detuvieron a una madre y a su hermano por varias horas.

Ahora, los líderes locales y los defensores de la inmigración están hablando.

Aunque ha habido varios casos de inmigrantes indocumentados acusados ​​o condenados por cometer crímenes y después ser deportados, los defensores dicen que la mayoría de los inmigrantes indocumentados son personas decentes que buscan una vida mejor trabajando legalmente para sus familias.

Se ha dicho que que se necesita una mejor manera de parar a gente peligrosa en la frontera. Se hace referencia al caso de Andre McFarlane, que fue deportado por lo menos cuatro veces a Jamaica antes de ser condenado por un triple asesinato: “Tenemos que encontrar una forma de proteger la frontera para que esas personas, los terroristas, los traficantes de drogas, esas personas que hacen daño a Estados Unidos sean examinadas y se les impida entrar al país”, dice Mark Assini, supervisor de fronteras. “Busquemos una manera de asegurar nuestras fronteras para que no tengamos que preocuparnos por los Andre McFarlanes del mundo que vienen aquí después de ser deportados cuatro veces”, concluyó.

Assini dice que el sistema está roto y que Estados Unidos necesita  una reforma migratoria, pero eso no significa deportar a familias buenas y trabajadoras que han estado aquí por años y han aportado tanto a la evolución del país: “¿Por qué no darles la oportunidad del sueño americano, darles una audiencia justa, darles la oportunidad de dejarlos salir de las sombras?”

Carlos Cardona, defensor de la inmigración y de los derechos de los trabajadores, habló a través de un intérprete y concluyó que los pocos que cometen crímenes dan mala reputación a la comunidad de inmigrantes: “Lo que sí sabemos es que cuando esto sucede”, dice, “nos acusan… a todos como criminales. La gente nos ve a todos como criminales, a pesar de que lo que estamos haciendo es trabajar duro para mantener a nuestras familias”.

Cardona, quien es copresidente de la Alianza Agrícola, cree firmemente que debería haber cambios en las políticas de inmigración del país. De esta manera, el gobierno tendrá una idea de quién está aquí y qué están haciendo: “Me gustaría enviar un mensaje a los inmigrantes que no tiene el sueño de llegar aquí, seguir adelante y trabajar duro… no deben venir… quédense donde están que perjudican a los honestos y trabajadores”, dijo.

Hola Nebraska