El Departamento de Justicia está desplegando a 50 jueces en centros de detención de inmigrantes en todo Estados Unidos, según dos fuentes y una carta vista por Reuters y enviada a los jueces el jueves.

El departamento también está considerando pedir a los jueces que se sienten entre las 6 y las 10 de la mañana, divididos entre dos turnos rotatorios, para adjudicar más casos, dijeron las fuentes. No se incluyó en la carta un aviso sobre los turnos.

El Departamento de Justicia no respondió a una solicitud de comentarios.

El 25 de enero, el presidente Donald Trump emitió una orden ejecutiva encaminada a acelerar las deportaciones y detener a los migrantes en detención hasta que sus casos puedan ser escuchados. Trump hizo campaña con el compromiso de endurecerse con los 11 millones de inmigrantes ilegales, jugando por los temores de crímenes violentos, mientras prometía construir un muro en la frontera con México y detener a posibles terroristas de entrar al país.

La orden pidió el fin de una política conocida como “captura y liberación”, por la cual los inmigrantes fueron puestos en libertad y se les dio una fecha para comparecer ante el tribunal. Los tribunales de inmigración tienen un atraso de más de 550.000 casos, de acuerdo con los datos del Departamento de Justicia, por lo que muchas fechas de corte se fijan años en el futuro.

Los jueces son empleados por el Departamento de Justicia para supervisar los casos que determinan si los inmigrantes se les da protecciones, como el asilo, o se les ordena deportar. Un puñado de jueces trabajan en los centros de detención, pero la mayoría trabaja de los tribunales de todo el país.

Dos fuentes familiarizadas con el plan del Departamento de Justicia dijeron que el departamento pediría a más jueces que se ofrezcan como voluntarios por uno o dos meses en los centros de detención. Si el departamento no puede encontrar suficientes voluntarios, el departamento asignaría jueces a los centros de detención, dijeron las fuentes.

Los jueces voluntarios para los primeros 50 despliegues serían enviados a centros de detención en Adelanto, California; San Diego, Chicago y otros lugares, según la carta.

La política de los republicanos sobre los inmigrantes ha sido criticada por los legisladores demócratas y defensores de los inmigrantes, quienes dijeron que estaba poniendo en peligro los derechos y libertades de millones de personas mientras trataba a México como un enemigo, no como un aliado y dañando la reputación del país como lugar de acogida para los inmigrantes.