ICE compró registros de licencias de conducir para rastrear migrantes

Por tan sólo 27 dólares el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) consiguió acceso a la base de datos de las licencias de conducir de Carolina del Norte, misma que utilizó para identificar y localizar a inmigrantes en ese estado, según ha reportado este martes la web informativa Quartz.

El acuerdo para que la división de Operaciones de Implementación y Remociones de ICE pudiera consultar durante todo un año los registros de las licencias de conducir expedidas en Carolina del Norte costó 26.5 dólares. En comparación, a un individuo le cuesta entre cinco y siete dólares obtener una copia del registro de su licencia, según el medio citado.

Se desconoce si el acuerdo resultó en arrestos o deportaciones de migrantes.

Pero no es algo nuevo, a pesar de que se sabe muy poco de este tipo de acuerdos. Según el profesor y abogado de inmigración César Cuauhtémoc García Hernández, quien fue consultado por Quartz, “ICE ha estado extrayendo información de los registros de los conductores desde hace varios años”.

Los registros de las licencias de conducir aventajan a otras bases de datos gubernamentales en dos aspectos cruciales: incluyen la fotografía y la dirección del conductor. Además, “algunos estados permiten que migrantes no autorizados obtengan licencias de conducir, lo que hace que estos registros sean minas de oro especialmente prometedoras para ICE y objetivos problemáticos para los migrantes”, dijo García.

Actualmente 14 estados han concedido licencias de manejo a inmigrantes indocumentados, entre ellos California y Nueva York, donde vive buena parte de la población inmigrante. Y otros más se lo han planteado.

Muchas de estas leyes se basan en estudios científicos que han demostrado que otorgar licencias a migrantes indocumentados aumenta la seguridad en las carreteras y evita accidentes. Incluso estados como Florida y Texas, que han votado por el Partido Republicano, crecientemente opuesto a la inmigración irregular, han considerado otorgar estos beneficios a los migrantes.

Aunque Carolina del Norte no es uno de estos estados, ICE se ha aprovechado de esta información.

Según un memorando interno de ICE citado por Quartz, identificar las licencias que fueron rechazadas por no poder probar la residencia, “podría proveer una base significativa de extranjeros que podría ser auscultada para identificar aquellos con condenas criminales”, se lee en el documento.

Los departamentos de vehículos de motor (DMV, en inglés) de los estados de Utah y Vermont han proporcionado información a las autoridades migratorias sin el consentimiento de los conductores, según informó el pasado julio el diario The Washington Post.

En sus investigaciones, ICE utiliza bases de datos policiales con información de huellas dactilares, muestras de ADN y otros datos biométricos de personas arrestadas o criminales convictos, pero el uso de las licencias de conducir frecuentemente aplica a personas que no han cometido ningún delito que merezca la investigación.

“El acceso de agentes de la ley a estas bases estatales”, y en particular a las de licencias de manejo, “se hace a menudo en las sombras y sin consentimiento”, dijo en junio el congresista demócrata por Maryland Elijah E. Cummings, recientemente fallecido.

Sólo en Utah, tanto el FBI (Buró Federal de Investigaciones) como ICE han hecho más de un millar de búsquedas entre 2015 y 2017.

Sin embargo, hay preocupación dentro de ICE de que estas prácticas podrían estar causando más perjuicios que beneficios.

El pasado junio, al menos 19 agentes especiales de una división de ICE encargada de investigar al crimen organizado le enviaron una carta a la entonces secretaria interina de Seguridad Nacional Kirstjen Nielsen para pedir que los trasladaran a otra agencia gubernamental, porque pertenecer a ICE estaba interfiriendo con su trabajo.

Los agentes “han sido utilizados para perseguir a inmigrantes, en lugar de las organizaciones criminales transnacionales que facilitan los delitos transfronterizos que afectan a nuestras comunidades y a la seguridad nacional”, dijeron en la carta.

Y no sólo es ICE la que está usando las bases de datos de las licencias de manejo para hacer investigaciones cuestionables, también hay agencias de detectives privados, aseguradoras e incluso cazarrecompensas, según reveló una investigación de la web informativa Motherboard.

En algunas ocasiones, las empresas compran registros masivos de datos personales (a un precio de un centavo por persona, por ejemplo). En otros casos, sólo les interesa la información de un individuo en concreto. Pero se trata de todas las maneras de un negocio valorado en decenas de millones de dólares.

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