Hispano perdió la cartera, lo llamaron para recuperarla, pero era una trampa de ICE y fue deportado

A finales de agosto, el argentino Flavio Musmanno perdió su billetera, pero a las pocas horas, lo que parecía el mensaje de un buen samaritano para recuperarla se convirtió en una de sus peores pesadillas que terminó en su deportación.

La persona que encontró su cartera, donde llevaba una identificación vencida y algunos cuantos dólares, lo citó en una parada de camiones de Ohio -donde trabajaba en una construcción-, pero cuando llegó, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) lo estaba esperando, reportó Vice News.

Musmanno, quien publicó un par de mensajes en Facebook sobre su deportación y su llegada a Buenos Aires, Argentina, estuvo detenido durante poco más de un mes.

“Bueno, gente, ya estoy en Buenos Aires. En un rato salgo para Mar de Plata. Gracias por los mensajes. Abrazo a todos”, publicó.

El hispano está casado con una ciudadana estadounidense y tiene un hijo nacido en los EEUU, publicó el Miami New Times, el primero en reportar la historia.

Él había estado viviendo en Miami con una visa vencida -después de llegar en el 2000-, donde su esposa y familiares presentaron mociones para su liberación sin éxito alguno.

Musmanno llegó al país cuando se agudizaba una de las peores crisis en Argentina y vuelte a su nación en medio de otra nueva catástrofe económica para ese país, con una fuerte devaluación del peso y una proyección de crecimiento de -2 por ciento por parte del Fondo Monetario Internacional.La familia abrió una cuenta en >>  GoFundMe  << para cubrir los costos legales, los gastos por el regreso de Musmanno a Argentina y otros gastos generales para la familia, donde sólo lograron juntar $2,818 dólares de los $15,000 que era su objetivo.

El 9 de octubre, Musmanno publicó un mensaje de despedida en su Facebook: “Bueno familia y amigosm tengo dos minutos para poder darles las gracias a todos por todo lo que han hecho. Hoy me deportan para la Argentina. Perdí esta batalla, pero les prometo que no voy a perder la guerra. Los quiero a todos de verdad. Hoy estoy muy triste, pero con el apoyo de mi hermosa familia y amigos lo voy a superar. No puedo ni escribir. Los quiero a todos y, de nuevo, muchas gracias”.