Un ex sacerdote católico, que huyó de Estados Unidos hace dos décadas tras acusaciones de abusos sexuales a menores, ha sido extraditado el pasado viernes desde Marruecos para que responda ante la Justicia estadounidense.

El sospechoso, Arthur Perrault, de 80 años, ha sido extraditado en relación con casos de abuso sexual que supuestamente tuvieron lugar entre 1991 y 1992 cuando ejercía en la capilla en la Base de la Fuerza Aérea Kirtland y el Cementerio Nacional de Santa Fe.

Según documentos judiciales, las víctimas denunciaron que Perrault les daba regalos y comidas antes de abusar de ellos. También, supuestamente este sacerdote escribió una carta de disculpa a los padres de una víctima en 1971 y atribuyó a sus acciones al cáncer, algo que según los fiscales nunca le ha sido diagnosticado.

El sospechoso, acusado de siete cargos de abuso sexual agravado y contacto sexual abusivo, compareció en la corte federal de distrito el pasado viernes en Albuquerque y se declaró no culpable. También le dijo a un magistrado federal que sufrió un derrame cerebral hace tres años, que era sordo de un oído y que tenía problemas para caminar. Según el Alburquerque Journal está bajo custodia federal a la espera de una audiencia programada para el martes.

Desapareció a principios de los noventa, días antes de que un abogado presentara dos demandas contra la arquidiócesis a la que pertenecía, alegando que el sacerdote agredió sexualmente a siete niños en su parroquia.

Él es uno de los muchos sacerdotes enviados a Nuevo México en la década de 1960 desde todo el país para tratarlos por pedofilia.  Víctimas, abogados y documentos de la iglesia muestran que los sacerdotes eran posteriormente asignados a parroquias y escuelas en todo Nuevo México, especialmente en pequeñas comunidades indígenas e hispanas.

El FBI dijo que Perrault primero huyó a Canadá y luego a Tánger ( Marruecos), donde trabajó hasta el año pasado en una escuela de inglés para niños. Las autoridades marroquíes le detuvieron el 12 de octubre de 2017 bajo una orden de arresto provisional. La extradición ha tardado casi un año.