Los maestros con menos experiencia profesional se concentran en escuelas estadounidenses donde hay más estudiantes de bajos recursos económicos o pertenecientes a minorías, según indica un reporte publicado hoy.

El estudio difundido por ProPublica (una organización no lucrativa sobre temas sociales) se basa en datos del Departamento de Educación de EEUU a partir del ciclo escolar 2015-2016, el curso más reciente con datos completos.

El reporte, que utiliza información de unas 96.000 escuelas en unos 17.000 distritos escolares del país, encontró que los maestros menos experimentados dictan clases en las escuelas con alto porcentaje de alumnos provenientes de familias de bajos recursos.

Esos estudiantes tienen menos posibilidad de acceder a clases avanzadas y son sancionados con mayor frecuencia, de acuerdo con la investigación.

A nivel nacional, el 12 % de los maestros ha estado en las aulas por menos de tres años; es decir, por debajo de los tres a cinco años de experiencia que el Departamento de Educación federal reconoce como el tiempo mínimo para que adquieran las habilidades necesarias.

En Arizona, Colorado, Tennessee y Washington D.C., más del 17 % de los docentes son nuevos en sus trabajos y están a cargo de clases con alto número de estudiantes “de color” en zonas urbanas de bajos recursos.

En Colorado, el Distrito Escolar Adams 14, al norte de Denver, cuenta con unos 7.500 estudiantes, de los cuales el 83 % son hispanos y el 87 % recibe comidas gratis o a precios reducidos. Allí, el 45 % de los 470 maestros son nuevos.

Como comparación, el informe sitúa al Distrito Escolar Boulder Valley, que cuenta con 31.000 estudiantes, 18 % hispanos y un 19 % “carenciados”. Pero en este último distrito, el 93 % de los maestros tiene por lo menos tres años ejerciendo su profesión.

Con pocas excepciones como Alabama, Arkansas, Florida y Nueva York, la situación se repite en el resto del país, donde los estudiantes latinos tienen, como promedio, dos veces más posibilidades de ser sancionados que los no latinos.

Entre los estudiantes afroamericanos, esa cifra llega incluso al 11,7 % en Washington D.C. aunque el problema se detecta en todos los estados.

Según ProPublica, la combinación de nuevos maestros y mayores sanciones aleja a los estudiantes pobres o de minorías de las clases avanzadas. De hecho, los hispanos y los afroamericanos tienen de 2 a 3 veces menos oportunidades de participar en esas clases que los blancos.

El estudio subraya que “los estudiantes con maestros inexpertos tienden a obtener puntajes más bajos en los exámenes y los nuevos maestros con frecuencia reciben (también) puntajes más bajos al ser evaluados por los directores de las escuelas”.

Uno de cada diez maestros no completa su primer año en el aula y numerosos docentes “buscan profesiones menos estresantes y con mejores salarios”, dice el reporte.