El fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions anunció la semana pasada la ampliación de un programa que busca deportar a los inmigrantes encarcelados en el momento que salen de la cárcel.

Según el Departamento de Justicia, los jueces de inmigración irán a cada cárcel para iniciar los trámites de deportación de los encarcelados para agilizar el trámite y poder enviarlos a su país apenas salgan. Antes el trámite consistía en que el inmigrante acuda por si mismo al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

“Debemos asegurarnos de que los inmigrantes ilegales que han sido condenados por crímenes y que están cumpliendo condenas en nuestras prisiones federales sean expulsados rápidamente de nuestro país, como la ley establece” dijo en un comunicado Sessions.

Este nuevo programa no tendrá en cuenta si la persona encarcelada es indocumentada o si posee permiso de residencia, la deportación se hará sin importar cual sea su condición.

En cada caso se hará una audiencia en persona o por videoconferencia en donde el juez será quien tenga la ultima palabra para decidir si un inmigrante debe ser deportado o no.

Se estima que un 20% de las personas encarceladas en los Estados Unidos son extranjeras, principalmente de México y Colombia.

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