Por más glamour y buenas intenciones que hubiera tenido Melania Trump en su gira de buena voluntad por África, los habitantes de Malawi le hicieron sentir vergüenza por las acciones de su esposo, el presidente Donald Trump.

Cuando Melania aterrizó Malawi fue recibida por una serie de manifestantes que hicieron referencia al comentario del presidente Donald Trump cuando llamó a las naciones africanas “países de mierda”, reportó AP.

Los residentes de esta nación de más 18 millones de habitantes no perdieron la oportunidad de recordarle a la Primera Dama los insultos de su esposo a todo el continente africano. Manifestantes sostenían pancartas que decían: “este no es un país de mierda”.

A pesar de que había muchas personas llenas de alegría y jolgorio por la visita de Melania, las pancartas contrastaban con la dura realidad de la Primera Dama, un pasado oscuro y lleno de rencor dejado por las acciones de su esposo.

Otro grupo de manifestantes también a través de pancartas hizo referencia a la política de Donald Trump de separar a los niños inmigrantes de sus padres en los cruces fronterizos de los Estados Unidos.

El viaje de Melania a África ha sido principalmente una oportunidad para que la Primera Dama visite programas humanitarios financiados por Estados Unidos en laregión, así como para bajar la tensión por las acciones de Trump.

En Malawi, Melania visitó la Escuela Primaria Chipala, financiada en parte por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.

“Quería estar aquí para ver los programas exitosos que Estados Unidos brinda a los niños y agradecerles por todo lo que han hecho”, dijo Melania en entrevista con The Hill.

“Conocer a esos niños y comprender su forma de vida diferente es la razón por la que quería viajar aquí”, dijo la primera dama más tarde en la visita. “Me animó a pasar tiempo con los estudiantes y tuve el honor de donar útiles escolares y balones de fútbol”.