El precio de la insulina no deja de subir pero hay alternativas para comparla más barata

Más de 30 millones de estadounidenses han sido diagnosticados con diabetes según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés). La cifra representa alrededor del 10% de la población del país, y para algunos, el aumento en el costo de la insulina, a más del doble, representa un fuerte impacto para su salud.

El grupo más afectado por el incremento en el precio de la insulina son las personas sin seguro médico o aquellas que tienen realizar un copago de sus medicamentos. La Asociación Estadounidense de Diabetes (ADA por sus siglas en inglés) dio a conocer que “el 39% de los usuarios de insulina experimentaron un aumento en la cantidad a pagar por el medicamento”.

El informe recoge que “alrededor del 25% de los encuestados señala que el costo de la insulina ha afectado su compra o su uso en el último año”. En el caso de los niños dependientes a la insulina la cifra alcanza el 34%.

En junio, la organización sin fines de lucro mostró un estudio realizado en el Centro de Diabetes de Yale (YDC por sus siglas en inglés) donde “uno de cada cuatro pacientes reportó una infrautilización de la insulina relacionada con el costo”.  Para las personas diagnosticadas con diabetes, una reducción en el uso de los suministros para controlar la enfermedad, especialmente la insulina, puede tener consecuencias negativas para la salud.

Las cifras obtenidas en Yale muestran la necesidad urgente de abordar el alto precio de la insulina, teniendo en cuenta que la diabetes fue la séptima causa de muerte en el país en 2015, según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades.

¿Por qué la insulina es tan costosa?

La insulina no tiene competidores genéricos y solo es producida por tres farmacéuticas: Sanofi, Eli Lilly, y Novo Nordisk. Para su creación los fabricantes utilizan tecnología de ADN para diseñar bacterias productoras de insulina por lo que es considerado un producto biológico, explica el sitio en línea GoodRx.

Otra causa de su alto costo son las regulaciones de patentes con que cuentan las tres compañías que la comercializa. La variación constante en sus productos las favorece para continuar produciendo el medicamento sin competidor. Además, por considerarse la insulina un producto biológico, el método de aprobación de otras variantes requiere un riguroso proceso de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés).

Los precios

Según un estudio, entre 2002 y 2012 el gasto en medicamentos para la diabetes aumentó de $10.000 millones a $22.000 millones. El principal incremento se debió al aumento en el precio de la insulina que fue de seis veces su valor. El informe considera que entre los factores que contribuyen a su aumento están los cambios en el proceso de producción.

El costo de los productos parece no detenerse y así lo refleja un reporte del Instituto del Costo de la Atención Sanitaria (HCCI por sus siglas en inglés) donde el precio nacional promedio de la insulina pasó de $344 en 2012 a $666 en 2016. La cifra representa un aumento promedio anual de $54 o el 18% con respecto al año anterior.

Otro factor que contribuye al aumento en el precio de la insulina es la ausencia de una política de precio nacional y las cuestionadas negociaciones entre las compañías farmacéuticas, los seguros médicos y las farmacias.  La Asociación Estadounidense de Diabetes ha denunciado “la falta de transparencia en toda la cadena de suministro de la insulina”.

El costo de la insulina puede variar de un estado a otro. En 2016, los residentes de Maine compraron la insulina a $865, representando el precio más alto en toda la nación. En cambio, ese mismo año, los californianos tuvieron la oportunidad de adquirirla al valor más bajo del país, $407.

En ocasiones, las farmacias optan por medicamentos más baratos en lugar de otros más populares. Un ejemplo de lo anterior ocurrió en 2017, cuando CVS reemplazó Lantus, producida por Sanofi, por Basaglar, creada por Eli Lilly. La medida trajo como consecuencia que los pacientes se vieron obligados a cambiar de producto, de farmacia o pagar el costo total del medicamento.

De acuerdo con un informe de la Asociación Estadounidense de Diabetes, el precio de Lantus aumentó en 252% de 2007 a 2016, sin embargo, su costo de producción solo se incrementó en 57% en igual periodo. GoodRx señaló en febrero de este año, que el precio de un frasco de 10 mililitros de Lantus había aumentado “desde menos de $40 en 2001 a alrededor de $275”.

El reporte de la Asociación Estadounidense de Diabetes también hace referencia como la farmacéutica Eli Lilly incrementó el precio de Humalog “en un 138% entre 2009 y 2015, mientras que el precio neto para el fabricante aumentó en un 6%”. La compañía Novo Nordisk también mostró un incremento en dos de sus famosos productos de insulina. De 2001 a 2016, Novolog FlexPen incrementó su valor en 270%, mientras que un frasco de Novolog tuvo un aumento de 353%.

Las opciones

Para los pacientes con diabetes encontrar una solución viable para adquirir la insulina es cuestión de vida o muerte. GoodRx ofrece en su sitio web cupones de descuentos y un reporte de precios actualizados de productos como Lantus y Novolog Flex Pen.

La diferencia entre productos puede ser de alrededor de $80 como es el caso de Basaglar que tiene un costo de $342 frente a Lantus que cuesta $421. Una comparación de precios de todos los productos de insulina puede ser encontrado en GoodRx. En Walmart puede adquirirse Humulin N(conocida como NPH de Novo Nordisk) por alrededor de $25 por frasco para personas que no tengan seguro de salud.

Las tres compañías farmacéuticas, SanofiEli Lilly, y Novo Nordisk, ofrecen programas de descuentos y cupones para adquirir sus productos. Aunque esto representa un ahorro importante para aquellos que tienen seguros privados o que compran el medicamento por primera vez, para la mayoría de los pacientes con diabetes significa tener que pagar cientos de dólares de sus bolsillos.

Para calificar en uno de los programas de asistencia las personas tienen que tener un ingreso anual inferior a $36.000. Esta calculadora de NeedyMeds le permite conocer su elegibilidad. Otro programa de asistencia puede encontrarse en Partnership for Prescription Assistance.

La Asociación Médica Estadounidense (AMA por sus siglas en inglés) ha pedido a la Comisión Federal de Comercio (FTC por sus siglas en inglés) y al Departamento de Justicia (DOJ por sus siglas en inglés) tomar medidas contra las compañías farmacéuticas quienes según ellos son los causantes de los altos precios de la insulina. En la carta afirman que los precios actuales “representan una carga financiera que no puede continuar sin control” y “es impactante e inconcebible que nuestros pacientes luchen para obtener un medicamento básico como la insulina”.