La administración Trump anunció el jueves una serie de medidas para tratar el controversial tema de los niños inmigrantes indocumentados en la frontera, bajo las que las familias serian detenidas juntas tras entrar al país ilegalmente hasta que sean deportadas o ganen sus juicios migratorios.

Como consecuencia, la propuesta pondría fin al Acuerdo Flores, dijo una fuente anónima del Departamento de Seguridad Nacional a NBC News. El decreto de 1997 ha establecido hasta el momento los estándares para detener a menores inmigrantes e indica que las autoridades no pueden mantener en centros de detención a menores indocumentados por más de 20 días.

Los cambios permitirían que las autoridades migratorias amplíen los centros de detenciones familiares para poder mantener bajo su custodia a padres y niños por mayor tiempo.

En julio, un juez federal rechazó el pedido de la administración Trump de modificar el tiempo que pueden mantener en los centros a los menores indocumentados. La magistrada Dolly Gee determinó que la solicitud presentada por el Departamento de Justicia para modificar el Acuerdo Flores carece de sustento, además de ser “procedimentalmente impropio y totalmente sin mérito”.

“Lagunas legales obstaculizan significativamente la capacidad del departamento para detener y deportar rápidamente a las unidades familiares que no tienen base legal para permanecer en el país “, dijo la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, en un comunicado citado en el Washington Times. “(Esta regla) permite al gobierno federal hacer cumplir las leyes de inmigración aprobadas por el Congreso”.

La propuesta se publica tras una serie de disputas legales y controversias por la política de ‘tolerancia cero’ fijada en abril por el gobierno, bajo la que se le presentaban cargos criminales a cualquier adulto que cruzara ilegalmente la frontera siendo entonces separado de los menores con los que viajaba. En junio un juez federal le ordenó al gobierno reunir con sus familias a los más de tres mil menores que fueron separados como consecuencia.

Según el Washington Post, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE) tiene actualmente tres centros familiares de este tipo con más de tres mil camas. El acuerdo establece que los niños solo pueden permanecer en centros licenciados, pero el diario indica que al gobierno le ha costado encontrar estados que estén dispuesto a hacerlo. Los estados son tradicionalmente quienes otorgan estas licencias, pero hasta el momento ninguno ha otorgado estos permisos a los centros de detención.

El gobierno también dijo que establecerían normas mínimas para el cuidado apropiado de todos los niños, asegurándose que todos los niños inmigrantes sean “tratados con dignidad, respeto y preocupación por su vulnerabilidad como menores”.

En los últimos meses han sido publicados testimonios de varios niños migrantes que alegan haber sido maltratados y sujetos a prácticas crueles.

Bajo las nuevas medidas, el gobierno presuntamente se aseguraría que los centros cumplan con ciertos estándares bajo la “supervisión de terceros”. No indicaron qué entidad o compañía sería el responsable de esto.

Esta nueva propuesta de 203 páginas fue publicada en el registro federal por el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Salud y Servicios humanos. Hay un periodo de 60 días para comentarios públicos. Según el Washington Post, habrá un periodo de 45 días en el que abogados pueden impugnar las nuevas reglamentaciones en los tribunales.