Los jovenes pertenecientes al DACA muestran preocupación y cada vez es más dificil ser optimista ante la llegada el nuevo presidente Donald Trump y sus nuevas políticas de inmigración. Es por eso que la Legislatura debe adoptar la resolución LR26 declarando su oposición a cualquier esfuerzo federal para rescindir la acción diferida a los llegados en la niñez. Una acción ejecutiva tomada por el ex presidente Barack Obama en 2012.

En muchos casos de Nebraska (son alrededor de 3000 los protegidos por el DACA en este estado) los Estados Unidos es el único lugar que estos hijos de inmigrantes han conocido desde que nacieron. Ellos pueden haber llegado al país por sus padres que en varios casos ingresaron ilegalmente, pero no fue su elección. Estos jóvenes se han criado en los Estados Unidos, han estudiado, han conseguido puestos de trabajo y contribuyen como miembros de la sociedad.

Existen dos razones por las que el estado debe dejar constancia de su apoyo a los jóvenes del DACA.

Por un lado, por una cuestión de pragmatismo, estas personas trabajan, tienen una vivienda, compran productos, servicios y demás; contribuyendo así al impulso económico de las comunidades.

Por otro lado existe una cuestión de integridad, así como se les permitió obtener licencias comerciales y profesionales, se abrieron muchas posibilidades de trabajo para ellos en los últimos años. En 2015 la Legislatura anuló el veto contra Ricketts para que puedan obtener licencias de conducir, un paso clave para cualquier persona que tiene la esperanza de mantener un trabajo y obtener educación.

La política de inmigración necesita atención y compromiso no solo en Nebraska sino en todo el país.