El Chapo no logra aplazar el juicio en su contra, que comenzará el 5 de noviembre

El mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán sufrió hoy un nuevo revés en una corte federal de Nueva York cuando el juez que preside el caso en su contra por narcotráfico se negó a aplazar el inicio de su juicio.

 

El juez Brian Cogan, de la corte federal para el distrito este de Nueva York, reiteró que no se pospondrá el inicio del juicio, previsto para el 5 de noviembre con la selección del jurado, tras lo cual proseguirá el 13 de noviembre para abordar las acusaciones.

Cogan amonestó a los fiscales y defensores este lunes por presentar seis mociones en las últimas tres semanas en el caso del narcotraficante. “Están litigando con frenesí e histeria y esta no es la forma de probar el caso”, dijo.

“En la última audiencia ya pregunté si tenían algo más que agregar y dijeron que no”, dijo Cogan al comenzar la audiencia de este lunes. En la sala, Guzmán, de 61 años, entró luciendo el mono azul oscuro de la prisión y camisa naranja y estrechó la mano de uno de sus abogados.

El juez comentó que estaba recibiendo llamadas urgentes día y noche de parte de unos fiscales y una defensa en pánico. Cogan dijo que comprendía la angustia de la defensa por tener tiempo suficiente para preparar el caso y ofrecer a su cliente una oportunidad razonable, por lo que haría “algunas concesiones”. Sin embargo, aclaró que sería difícil satisfacer a todos.

“Nadie estará tan listo para este caso como quiere”, dijo Cogan.

La defensa de Guzmán buscaba aplazar el juicio hasta principios de 2019 por la gran cantidad de información que la Fiscalía ha enviado durante el último mes.

Alegan que son miles de páginas que deben ser traducidas al español para que su cliente pueda leerlas -no entiende el inglés- y que además deben revisar e investigar cuestiones relacionadas con testigos clave en contra de Guzmán.

La defensa de “El Chapo” también buscaba que se excluyera del juicio la nueva evidencia que la Fiscalía ha presentado sobre la presunta participación de Guzmán en una conspiración para asesinar (como líder del cartel de Sinaloa) y que el Gobierno usará para apoyar la acusación de que mantuvo una empresa criminal.

Sin embargo, la fiscalía se opuso al aplazamiento del proceso y recordó que había advertido a la defensa de que producirán más evidencias e información, lo que incluye haber agregado 17 nombres de las presuntas nuevas víctimas de “El Chapo”.

El juez negó los dos pedidos de la defensa y ordenó que el juicio comience el 13 de noviembre, tras la selección del jurado a partir del próximo lunes, contra quien fue uno de los hombres más buscados por el Gobierno.

La defensa tendría algo más de tiempo para revisar los documentos si la selección del jurado termina pronto la próxima semana. Los abogados de Guzmán han argumentado en sus mociones ante el tribunal que a su cliente se le viola el debido proceso de ley al no tener tiempo para preparar un juicio justo por la gran cantidad de documentación recibida de la acusación.

El pasado julio, el magistrado Cogan ya accedió a aplazar el juicio, que estaba previsto comenzar el 5 de septiembre, pero sólo aceptó posponerlo hasta noviembre y no por cinco meses como pedían sus abogados.

La gran ausente hoy fue la esposa de “El Chapo”, Emma Coronel, que siempre ha seguido las audiencias desde el primer banco de la corte.

Guzmán, extraditado en enero de 2017 a Nueva York desde México tras haberse fugado en dos ocasiones de prisiones de máxima seguridad en su país, enfrentaba originalmente 17 cargos por narcotráfico que se redujeron a once después de que la Fiscalía desestimara seis acusaciones para agilizar el proceso.

Desde su llegada a Estados Unidos ha estado en el Metropolitan Correctional Center de Manhattan, una de las prisiones más seguras del país.

El juez también se dirigió a la Fiscalía para expresar su preocupación de que ésta ha aumentado a más de 30 la lista de las presuntas víctimas de asesinato contra las que conspiró Guzmán.

“Este es un caso por narcotráfico”, afirmó el magistrado, al pedir a la Fiscalía que se limitara a la evidencia relacionada con el tema.

Al finalizar la última audiencia, los abogados del Chapo, Lichtman y Balarezo, salieron de la audiencia disgustados, limitándose a decir a los medios que tratarían de estar listos para el proceso, reportó la agencia de noticias EFE.