El autor del tiroteo masivo en un bar Thousand Oaks (California), en el que han muerto al menos 12 personas, ha fallecido en el lugar del ataque.

El alguacil del condado de Ventura, Geoff Dean, identificó al pistolero como David Ian Long, de 28 años, veterano de la Infantería de Marina, quien fue calificado de “actuar un poco irracional” cuando la policía fue llamada a su casa a principios de este año para investigar un disturbio.

Según las autoridades, este proceso ha sido más lento de lo normal porque el atacante, armado con una sola pistola, no llevaba ningún documento de identidad encima. Los investigadores trabajan a través de comparaciones de huellas dactilares para dar con su identidad. Lo que se sabe hasta ahora es que se trata de un adulto blanco, nacido en 1990 que está muy tatuado, según han informado a NBC News las autoridades.

El sheriff del condado de Ventura, Geoff Dean, ha dicho este jueves en una rueda de prensa en el aparcamiento del bar que el tirador había sido encontrado muerto por una herida de bala. Dean agrega que no estaba claro quién había matado exactamente al sospechoso. “No sabemos quién disparó a nadie en este momento”. También desconoce el motivo del ataque. Las autoridades también han apuntado que es demasiado pronto para determinar este ataque guarda algún vínculo con el terrorismo.

Según testigos consultados, el atacante entró en el bar vestido completamente de negro, con una capucha en sobre la cabeza que le cubría parcialmente la cara parcialmente cubierta. Primero disparó a una persona que estaba trabajando en la puerta, luego pareció abrir fuego al azar contra las personas que estaban dentro. Cuando los primeros agentes llegaron a la escena del crimen aún se escuchaban disparos dentro del local. El sheriff ha dicho que muchas más personas sufrieron lesiones menores en su intento de huir.

Cole Knapp, un estudiante de primer año en Moorpark College, dijo que estaba dentro del bar cuando comenzó el tiroteo, pero al principio pensó que era “solo una especie de broma”. Luego dijo que vio al tirador, que llevaba una sudadera con capucha negra y una pistola de calibre pequeño. “Había una salida justo a mi lado, así que me fui por ahí. Esa salida conduce a un patio donde la gente fuma. Allí no no sabían qué estaba pasando. Hay una valla en esta zona, así que dije: ‘Saltad todos la valla lo más rápido que podais, y los seguí”.

Se trata del tiroteo masivo más letal en los Estados Unidos desde que 17 compañeros y maestros fueron asesinados a tiros en una escuela de Parkland, Florida, hace nueve meses. También se ha producido menos de dos semanas después de que un hombre matara a 11 personas en una sinagoga en Pittsburgh.