Una mujer pagó el precio al escoger el desayuno, la mañana en que dio a luz.

 

Una mujer de Maryland, pagó el precio por el desayuno que escogió, el día en que nació su hija.

La madre dijo que estaba de parto, sentada en la cama, tenía contracciones, y el médico vino y dijo que había daba positivo por opiáceos”.

Elizabeth Eden nunca imaginó que ella daría positivo a opiáceos al traer al mundo a la bebé Beatrice.

La madre recordó haber escuchado en clase, que consumir semillas de amapola podría generar un resultado positivo falso, pero nunca pasó por su mente que esto iba a ocurrir justo al dar a luz.

La madre le dijo al médico que podía hacer la prueba otra vez. Que había comido un panecillo de semilla de amapola para el desayuno. Pero ya era demasiado tarde, pues el hospital la había reportado a las autoridades del estado.

Las semillas de amapola contienen ciertas cantidades pequeñas de opiáceos.

Y no toma mucho dar positivo en las pruebas de drogas después de comer un bagel de semillas de amapola.

De hecho, los estudios han demostrado que solo una cucharadita de semillas de amapola puede hacer que sus niveles sean de 1,300 nanogramos por mililitro.

Como resultado del desayuno de la madre, la bebé tuvo que quedarse en el hospital retenida por cinco días.

Y a la madre le asignaron un trabajador social estatal para una revisión a domicilio.

Sepa que si come semillas de amapola antes de que tenga una prueba médica, podría dar lugar a un resultado positivo falso.

Al comprobar que el caso de la madre era consecuencia de las semillas del desayuno, el trabajador social cerró el caso.

La madre espera que esto no le ocurra a ninguna otra persona.

En una carta dirigida al hospital, Eden detalló su investigación sobre las semillas de Amapola.

O al menos espera lanzar una advertencia a otras madres.