Detienen a caravana migrante que se dirigía hacia el norte de México horas después de su salida

No duró más de unas horas el viaje de una caravana de unos 3.000 migrantes que salió este sábado desde la ciudad mexicana casi fronteriza con Guatemala de Tapachula rumbo al norte del país. Según señalan Reuters y distintos medios, su camino se detuvo después de unas intervenciones de las autoridades en las localidades de Huehuetán (unos 30 kilómetros más al norte) y Tuzantán (ubicada a unos 40 kilómetros de Tapachula).

Después de estar varados más de seis meses y cansados de los engorrosos procesos de migración, hombres, mujeres, niños y jóvenes centroamericanos, caribeños y africanos salieron antes de las 5 am, hora local, del parque central de Tapachula, en el estado suroriental de Chiapas, fronterizo con Guatemala, con las pocas pertenencias que los acompañaban, asegura EFE.

Los migrantes emprendieron la marcha por la carretera costera que conduce al estado sureño de Oaxaca.

A eso de las 5.30 am hora local la caravana pasó sin contratiempos el primer filtro de seguridad, ubicado en el puente Viva México, ante agentes de la Policía Federal, el Instituto Nacional de Migración (INM) y la Guardia Nacional, frente a los cuales gritaron “¡Adiós, Tapachula!”.

Integrantes de la caravana, que caminaron durante el día bajo el sol a unos 35 grados centígrados, explicaron a Efe que tomaron esta decisión porque en Tapachula no tenían las condiciones para permanecer en espera de los documentos que les permitan transitar por México rumbo a Estados Unidos.

Un joven que dijo llamarse Jack, procedente de la República Democrática del Congo y quien viaja en bicicleta, declaró a Efe que su intención es llegar a Estados Unidos y de allí continuar hasta Canadá con el objetivo de estudiar.

Luis García Villagrán, abogado y activista por los derechos de los migrantes dijo vía telefónica a Efe que este éxodo comenzó a disgregarse en la carretera porque un grupo se adelantó rumbo al municipio de Huixtla, mientras que otros, principalmente mujeres y niños, se quedaron rezagados y fueron interceptados por dos centenares de agentes de las fuerzas de seguridad.

“Nos cayeron como que hubiera una guerra, más bien hay una guerra sórdida acá”, afirmó. “Les mostramos que todos traían documentación, que todos eramos solicitantes de refugio. Entonces empezaron los jalones (tirones), de los jalones se llegó a los golpes. Se llevaron incluso a niños al hospital”, afirmó.

Según un testigo de la agencia Reuters, alrededor de 500 miembros de la policía militar de la Guardia Nacional de México con cascos y chalecos tácticos bloquearon la carretera en ambos lados, y algunos persiguieron a los migrantes que huyeron a los campos vecinos.

Funcionarios del instituto nacional de inmigración de México detuvieron a la mayoría de los integrantes del grupo y los llevaron en autobuses de regreso a Tapachula. Unos 150 inmigrantes decidieron regresar a pie.

El medio Milenio asegura que algunos siguieron hasta llegar al municipio de Tuzantán, donde la caravana se disolvió definitivamente después de otra intervención de la Guardia Nacional. Milenio asegura que no hubo enfrentamientos.

Por su parte, el INM emitió un comunicado en el que asegura que “con pleno respeto a los derechos humanos llevó a cabo acciones para invitar a las personas extranjeras que conformaron el contingente que partió de la ciudad de Tapachula a acudir al Instituto para conocer las opciones de regularización de su estancia en el país”.

Añadió que, después de que las autoridades migratorias dialogaran con ellas, “las personas extranjeras accedieron a subirse al transporte que el INM les proporcionó para trasladarlos a la Estación Migratoria Siglo XXI, en Tapachula”.

“Cada uno será atendido de manera personalizada y con quienes corresponda se dará inicio al procedimiento administrativo migratorio o en su caso se procederá al retorno asistido a sus países de origen”, indicó.

Desde hace casi dos meses migrantes extranjeros varados en Tapachula han realizado numerosas protestas en demanda de que se agilicen sus trámites para transitar por México y dirigirse a Estados Unidos.

La presión ha sido especialmente intensa por parte de migrantes africanos, que han protagonizado enfrentamientos con miembros de fuerzas de seguridad mexicanas.

Desde octubre de 2018 se registró un fuerte aumento del flujo de migrantes, en su mayoría centroamericanos, que acceden a México desde Guatemala con el objetivo de llegar al territorio estadounidense.

A principios de junio pasado, EE.UU. y México llegaron a un acuerdo migratorio que evitó que el primer país impusiera aranceles a todos los productos mexicanos.

A raíz de ello, México envió a sus fronteras a la Guardia Nacional, lo que ha provocado en estos meses una reducción del 58,7 % del flujo migratorio.

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