La Dra. Coleen Stice de Omaha generalmente suele hacer cirugías sobre seres humanos, pero esta semana tuvo un tipo de paciente completamente diferente, un águila calva.

La especialidad de Stice, es cirujana plástica y reconstructiva, al enterarse del ave herida decidió prestar sus habilidades para curar aquella misteriosa herida que el águila tenía en su cabeza.

El águila fue descubierta en el sur de Siracusa, Nebraska, en mayo, y fue llevada al Centro de Rehabilitación de Fontenelle Forest, cerca de Elmwood, donde está siendo atendida.

Los expertos en aves rapaces estaban desconcertados sobre lo que podría haber causado la extraña marca en la cabeza del pájaro, un lugar que debería estar cubierto de plumas blancas estaba totalmente pelado, de una manera extraña.

Pero Stice afortunadamente logró resolver el misterio.

Ella examinó el pájaro hace una semana en el centro de rehabilitación y determinó que la herida fue causada por una quemadura – posiblemente fue golpeada por un cable eléctrico mientras volaba. El domingo, se retiró la costra durante un procedimiento de 30 minutos en la sala de cirugía en Henry Doorly Zoo & Aquarium Center for Conservation and Research.

El  veterinario del zoológico anestesió al águila. Él y la Dra. Stice fueron asistidos por técnicos veterinarios del zoológico.

Betsy Finch, gerente de rehabilitación del centro, dijo que el plan es que Stice intente un injerto de piel en el águila en un par de semanas; la piel sana será quitada de otra parte en el pájaro y unida a su cabeza.

Si el injerto tiene éxito, el pájaro tendría plumas en su cabeza otra vez, que sería un paso esencial para que sea liberada nuevamente. Sin plumas, el pájaro sufriría quemaduras de sol muy peligrosas.

Stice está fuera de la ciudad y no estaba disponible para hacer comentarios.

Pero su marido, Bob Wells, dijo que está contento de poder ayudar al pájaro. Wells dijo que su esposa creció en Montana y siempre ha sentido un gran amor por la vida silvestre.

“No le gusta ver sufrir a un animal”, dijo.

Él dijo que Stice, que está afiliada con CHI Health, aprendió sobre el águila enferma leyendo los reportes de noticias en Facebook. La atención médica que ella proporcionó fue voluntaria.

Ambos Wells y Stice son voluntarios en Fontenelle Forest, y él es vicepresidente de la Sociedad Audubon de Omaha.

Dijo que su esposa ha proporcionado asistencia médica limitada a los animales en el último año, pero nada tan extenso como una cirugía. Esta fue la primera vez que trabajó con un águila, dijo.

El águila se encontraba muy débil en el momento que la encontraron, afortunadamente con el paso de los meses ha ido ganando peso y recuperando sus fuerzas.

Aguila calva con quemadura en la cabeza. Antes de ser operada.

 

Aguila con gorro de cuero, luego de ser operada, para mantener el vendaje en su lugar.

Hola Nebraska