En su discurso de victoria en San Antonio (Texas), donde se prepara ya para el Super Martes, Sanders dijo: “Vamos a ganar porque estamos haciendo justamente lo contrario [de lo que hace Trump], unificar a nuestro pueblo, uniendo a nuestra gente: blancos, negros, latinos, indígenas, gays, heterosexuales… Tenemos una agenda para la clase trabajadora de este país, estamos cansados de salarios de hambre”.

Buttigieg lo felicitó en su discurso justo después, pero sin desaprovechar criticarlo: “El senador Sanders cree en una revolución ideológica inflexible que excluye a la mayoría de los demócratas, por no mencionar a la mayoría de estadounidenses”.

Ese sentimiento también lo compartió un recién llegado a la carrera, el exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg, que dijo que escoger a Sanders sería “un error fatal”. Bloomberg, vapuleado el viernes en el debate de candidatos retransmitido por Noticias Telemundo y NBC, no se presentó a este caucus para centrarse en otras primarias de mayor importancia en número de delegados.

Biden, el antiguo delantero y quien ahora lucha por mantener viva su campaña, recibió más apoyo que en Iowa o New Hampshire, puesto que Nevada es más diverso que esos estados y Biden cuenta con el apoyo de los afroestadounidenses y los latinos, pero no fue suficiente para que se destacara.

Tampoco se destacó Warren, cuya campaña también apenas se aferra a la vida después de no llegar ni de tercera en las anteriores contiendas.

En cambio quienes han sorprendido por su creciente apoyo han sido Buttigieg y la senadora Amy Klobuchar por Minnesota. En Nevada, sin embargo, Klobuchar tampoco figuró mucho ni en los resultados ni en las encuestas de entrada que ofrecieron vistazos tempranos de cómo iba a terminar la noche.

En un estado latino, Sanders le habló a los latinos

En uno de sus discursos de victoria más concretos y contundentes, Sanders habló a la noche del sábado desde San Antonio, Texas, de sus clásicos como las propuestas de incrementar el salario mínimo a 15 dólares la hora y garantizar la igualdad salarial para las mujeres.

Pero también tocó temas nuevos que no se le habían oído en campaña ni siquiera en 2016, cuando se lanzó a la presidencia por primera vez. En ese entonces perdió la nominación demócrata por un pequeño margen a Hillary Clinton.

Sobre todo, Sanders le habló a los latinos en este estado tan diverso. En cuestión de educación, dijo en específico que “necesitamos más profesores latinos”, una preocupación legítima de las autoridades educativas hispanas del país.

A pesar de que un cuarto de la población estudiantil es latina, solo 7% de los maestros son hispanos, lo que afecta negativamente a los estudiantes. Esto baja su tasa de asistencia, de graduación, y por lo tanto bajan las posibilidades de conseguir mejores empleos y así salir de ciclos de pobreza generacionales.

Sanders añadió que de ser presidente restauraría DACA en sus primeros 100 días, acabaría con la política de separación de familias, “con la demonización de los indocumentados” y por “acción ejecutiva terminaría las leyes racistas” del gobierno de Donald Trump.

Además, dijo que cerraría los centros de detención y las cárceles privadas. Parte de su apuesta por reformar el sistema judicial, que encarcela desproporcionadamente a latinos y negros, el senador dijo que trabajaría por legalizar la marihuana en todos los estados del país y que se limpien los antecedentes criminales de quienes han sido arrestados por posesión de esta droga.

Era claro en su discurso que sus apuestas por ganarse el voto latino dieron fruto y que mencionar estos temas era una manera de agradecerle a esa comunidad por su apoyo.

Mencionó, como no lo han hecho otros candidatos, la masacre de El Paso, Texas, en agosto de 2019, la más mortífera contra los latinos en la historia del país, donde fueron asesinadas 22 personas y fueron heridas 24 más. Sanders enmarcó así sus propuestas de control de armas, como requerir una revisión de antecedentes universal para quienes quieran comprarlas.

Una victoria decisiva como esta le da a Sanders el impulso para llegar más tranquilo a las primarias del próximo sábado en Carolina del Sur, donde las encuestas lo muestran muy cerca de Biden.

Sanders, que busca ganarse una ventaja más sólida en cuestión de delegados en su búsqueda por la nominación, también ha dedicado más tiempo en California, el estado que ofrece el premio de delegados más grande el 3 de marzo, lo que se conoce como el Supermartes.

Ese día 15 estados celebraran sus primarias a la vez. Antes de que las puertas de los caucus se cerraran en Nevada este sábado, Sanders ya estaba en Texas, el segundo estado más grande y más latino del Supermartes.