Saeed Moshfegh es un estudiante iraní que está completando su doctorado en Física en la Universidad de Miami. Lleva siete años en el país, y está casado con una estadounidense. Tiene una cuenta en Bank of America que utiliza para pagar el alquiler y realizar todas sus compras diarias, pero el banco le obliga a probar su residencia legal cada seis meses. “Es pesado, pero lo he estado haciendo”, lamenta en declaraciones al diario Miami Herald. Hasta un jueves a principios de agosto cuando el banco decidió bloquear todo su dinero, impidiéndole comprar comida o pagar el alquiler.

Cuando acudió a su sucursal en el sur de Miami, le notificaron que la documentación que había entregado para probar su residencia legal ya no era válida. “El banco no sabe cómo funciona el sistema migratorio, no aceptan mis documentos”, asegura Moshfegh, de 36 años. Y no es el único con problemas.

Bank of America congeló por ejemplo la cuenta de Josh Collins y su esposa, Jessica Salazar Collins, tras dos décadas como clientes. Semanas antes, les había escrito para preguntarles si Collins era ciudadano estadounidense. La pareja creyó que era un engaño, puesto que Collins es natural de Wichita (Kansas), así que decidió no responder: el banco congeló todos sus ahorros.

David Lewis, natural de Tennessee, recibió la misma carta tras 30 años como cliente del banco, preguntándole por su ciudadanía, ingresos y número de seguro social. Cuando llamó a preguntar, le dijeron que debía responder o su cuenta sería congelada. Así que decidió cancelar su cuenta. “Uno pensaría que un banco nacional sería más cuidadoso para no parecer estúpido”, relató al Miami Herald.

Bank of America asegura que pedir una prueba de ciudadanía es una práctica estándar a la hora de abrir o actualizar una cuenta bancaria. “La información debe mantenerse actualizada y ése es el motivo por el que nos ponemos en contacto periódicamente con nuestros clientes”, indicó en un comunicado, “pidiendo información como de qué país es ciudadano o prueba de su residencia”.

Sin embargo, la Oficina del Controlador de la Moneda, que es la agencia federal que supervisa a los bancos, asegura que no es necesario probar la ciudadanía para abrir una cuenta, y niega que las entidades hayan recibido nuevas instrucciones del Gobierno federal.

La Coalición de Reinversión de California ha abierto una petición pública para exigir a Bank of America que deje de pedir pruebas de ciudadanía a sus clientes.