Activistas y defensores de inmigrantes han señalado en varias ocasiones que los indocumentados tienen derechos en los Estados Unidos, lo cual incluye diversos aspectos.

Una de las últimas redadas en lugares de trabajo en Nebraska ha puesto en evidencia algunos de los errores que oficiales de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) podrían estar cometiendo durante sus redadas, afectando a los inmigrantes.

La Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU) presentó una demansa donde alega que los oficiales maltrataron a los trabajadores indocumentados.

Una declaración “La Migra” niega los cargos, los cuales son:

 

  1. Impedir a los inmigrantes demostrar que pueden laborar legalmente en los EEUU, es decir, se detuvo a todos sin procedimiento justo.

2. Tampoco se consideró a aquellos que ya tienen procesos migratorios abiertos, por lo que no necesariamente deben ser detenidos, ya que sus casos están en cortes, incluso por deportación.

3. Abusos que incluyen falta de acceso a agua y aire a condicionado en el autobús en una zona con altas temperaturas. Entre los detenidos había embarazadas.

Rose Godinez, asesora jurídica y política de la ACLU de Nebraska, escribió en el sitio web de la organización que cuando algunos de los inmigrantes fueron liberados, informaron que los agentes federales no estaban preparados y en algunos casos violaron los derechos civiles de los inmigrantes.

Al menos un autobús utilizado para transportar a los inmigrantes con grilletes no tenía aire acondicionado, de acuerdo con la ACLU y el Centro Legal de Inmigrantes.

Dos mujeres embarazadas pidieron aire acondicionado, y los agentes de ICE encendieron el calentador.

Las personas fueron detenidas en tiendas de campaña al aire libre en el centro de detención de Grand Island ICE, a veces durante la noche, mientras se procesaba la documentación de inmigración.

Los trabajadores fueron mantenidos en la ropa sucia en la que estaban trabajando cuando fueron recogidos, además de no darles suficiente agua ni comida.

Shawn Neudauer, vocero de ICE, calificó las acusaciones como “descaradamente falsas” y aseguró que la agencia estaba “bien preparada” para proporcionar artículos como unidades de refrigeración comerciales y servicios médicos en el lugar, publicó el Omaha World Herald.